“La vida es eso que pasa mientras uno espera el Mundial” (Anónimo)
LOS +

+10: España: El conjunto de Del Bosque logró lo que pocos consiguen: llegar con la chapa de máximo favorito y confirmarla en el resultado final. A la Selección ibérica le alcanzó con apenas el 50% del fútbol exhibido en la brillante Eurocopa que realizó en 2008. Se repuso al traspié ante Suiza, venció en un partido con mucha presión al Chile de Bielsa, cerró el arco desde octavos en adelante y se encaminó, de la mano de un cerebro como Iniesta, el despliegue de Xavi y los goles de Villa, hacia su primer título mundial. Este campeonato ganado por los españoles es un triunfo del buen fútbol, que se vengó de la mediocridad del mezquino Italia campeón del Mundial pasado. ¡A por ellos!
+9: Uruguay: Entró al Mundial por la ventana del repechaje y encima le tocó en primera ronda “el grupo de la muerte”. No se achicó y superó esa prueba, la más complicada, y terminó siendo líder de su zona. Con la eterna garra charrúa en una defensa comandada por Lugano y Fucile y un mediocampo también aguerrido y comepiernas representado en Diego Pérez, un Suárez inspirado y un Forlán confirmando que está entre los diez mejores delanteros del planeta, el equipo de Tabárez siguió camino en Sudáfrica y llegó a semifinales como no lo hacía desde 1970. Esta Celeste quedó en la historia.
+8: Holanda: Ganó todos los partidos de las eliminatorias y del Mundial hasta la final ante España, el gran campeón. Sumaba 25 partidos invicto contando también amistosos. Hizo una final impecable, controló a los mejores pies españoles hasta ese fatídico minuto 116. Pero esa derrota no borra toda su labor en Sudáfrica: fue contundente en primera ronda ante rivales incómodos y, conducido por un Sneijder espectacular, la Naranja eliminó sorpresivamente a Brasil y luego se sacó de encima a un cuco como Uruguay en un partidazo. Fue un merecido finalista.

+7: Diego Forlán: Los que lo seguíamos de cerca cuando jugaba en Independiente intuíamos que el blondo podría llegar a ser el pedazo de jugador que es. Lo confirmó en el Villarreal y luego en el Atlético de Madrid. La pregunta era si podría tocarle demostrarlo en un Mundial ya que la Selección uruguaya nunca estaba en buenas condiciones. Tabárez la reformuló, Cachavacha tuvo su oportunidad y no la desperdició. En elegirlo como mejor futbolista de Sudáfrica 2010, la FIFA no merece ningún reproche. El Diego uruguayo la rompió y fue uno de los goleadores del mismo, con 5 tantos.
+6: Iker Casillas: Luego de una temporada para olvidar en el Real Madrid, el arquero español alejó todos los fantasmas y se ganó todos los elogios y el apoyo del público de su Selección. Estuvo firme durante la primera ronda y fue uno de los grandes responsables de que el equipo de Del Bosque termine con la valla invicta desde octavos en adelante. Tuvo tapadas notables ante Portugal. También ante Paraguay y encima coronó su labor con un penal atajado a Tacuara Cardozo que fue clave en el desarrollo del partido. Y la frutilla del postre fue cuando en la final con su pie derecho mágico le tapó un mano a mano a Robben (ver LOS -) que podría haber definido la Copa a favor de Holanda. Ah, y encima el Guante de Oro es el Romeo de la bella Sara Carbonero. ¡Aplausos!
+5: Televisación de los partidos: Brillante por donde se la mire. A nivel imagen: nítida, estupenda, ya sea con o sin HD; cámaras en todos lados; planos cinematográficos; seguimiento preciso de jugadas polémicas, futbolistas y técnicos, y gestos de cada uno de ellos; repeticiones al instante, con detalles notables; cámara lenta con una calidad sorprendente; sin lapsos inútiles. Se notó el arduo trabajo de los que hicieron que la televisación del Mundial (con ayuda de la avanzada tecnología, claro) sea calificada con un 10.
+4: Ghana, Corea del Sur y Japón: A mi humilde entender, las revelaciones de este Mundial. Lo de Ghana, con gran parte de la base de los subcampeones juveniles de Argentina 2001, sorprende en un certamen donde las selecciones del continente anfitrión dieron pena. Llegó por primera vez a cuartos de final y le mostró al mundo un tal Asamoah Gyan, un delantero potente, que posee velocidad, un remate fulminante y buen dominio del balón. Los coreanos y japoneses ratificaron que el fútbol asiático está en ascenso. Por momentos Japón pareció un equipo sudamericano al compás del tiki tiki. Honda y Endo, para tenerlos en cuenta.
+3: La Argentina de primera ronda: A no olvidar. Cuando pasaron las dos primeras semanas del Mundial, no se hablaba en el mundo de otro equipo que no fuera Argentina. Por los buenos pies de un Messi impresionante y un Tevez arrollador; por la contundencia del Pipita Higuaín; por los quites de Mascherano; por la seguridad de Romero; y por la unión del grupo y el buen clima de trabajo que generó Maradona. Ganó tres de tres, era el conjunto con más goles a favor del certamen y tenía al Pichichi. Una primera ronda sin fisuras.
+2: El Pulpo Paul: Y sí, nobleza obliga. Además de Nueva Zelanda, el otro que se retiró invicto del Mundial fue el molusco alemán, que lo tomaron como oráculo imprescindible y respondió siempre. Acertó todos los resultados de la Selección de Löw (hasta las derrotas ante Serbia y España) y, no contento con eso, hasta le pegó al ganador de la final. ¡Un crack!
+1: Marcelo Bielsa: Sí, Loco, al fin te sacaste la espina. Parecía que la suerte otra vez no iba a estar de tu lado. Que los seis puntos conseguidos iban a ser en vano. Que esas dos victorias merecidas no iban a servir de nada. Te tocó sufrir y mucho nuevamente (en un momento del partido ante España, diste miedo). Pero no. Ayudado por Suiza (y Honduras, claro), esa derrota ante los de Del Bosque no dolió tanto y tuviste tu deseado octavos de final. Brasil te sacó sin atenuantes. Pero llevaste a Chile hasta un lugar impensado cuando lo agarraste. Y el pueblo chileno te lo agradeció.
LOS –

-10: Italia y Francia: Nunca en la historia los dos finalistas del Mundial pasado se quedaron ambos afuera en primera ronda en el siguiente. Ellos lo consiguieron. A fuerza de esquemas especulativos, sin actitud, con problemas internos dentro de sus planteles y generaciones pasadas en decadencia y jóvenes sin respuesta, fueron la sorpresa de Sudáfrica. El “¡forza!” y el “¡allez!” quedarán para el 2014. Aquí estuvieron ausentes.
-9: Errores arbitrales: La desastroza labor del inglés Howard Webb en la final fue el tiro de gracia primero hacia el arbitraje internacional y luego para la negación de la tecnología de parte de FIFA y del presidente Joseph Blatter, que aunque intentó defender siempre el trabajo de los jueces va a tener que ceder. El off side de Tevez, el gol de Lampard son algunos ejemplos nomás. Está claro que el estudio que entregó la Federación argumentando que los referís acertaron en el 96% de las decisiones que tomaron en todos los partidos mundialistas fue realizado con una calculadora en mal estado.
-8: La Jabulani: Otro error de la FIFA. Mandar a hacer una pelota incontrolable para el Mundial. Quisieron conseguir un balón más liviano para aumentar la cantidad de goles. El bajo promedio de gol final (145 en 64 duelos que da 2,27, apenas superado por Italia 90, el más pobre de todos con 2,21) deja a la vista la mala lectura de la Federación. Imposible hacer un cambio de frente (tampoco ayudaron los rápidos y regados campos de juego), imposible pegarle desde larga distancia sin que se levantara e imposible rematar un tiro libre elegantemente. Perjudicó a los jugadores y al espectáculo.
-7: Estrellas sin luz: Enumeremos: Rooney, Fernando Torres, Eto’o, Drogba, Anelka, Ribéry, Cannavaro, Cristiano Ronaldo, Kaká, Gerrard. Decepcionaron todos. Algunos quizás ya no tengan ninguna oportunidad más de mostrarse en un Mundial. Una lástima.
-6: Las malas patas de Arjen Robben y Asamoah Gyan: El holandés apareció en el último partido de primera fase de Holanda y fue uno de los grandes responsables, junto a Sneijder, de que la Naranja llegue a donde llegó. Pero eso no lo exime de ocupar este ránking negativo luego de no concretar aquel mano a mano ante Casillas que dejaba en las puertas de la gloria al conjunto de Bert van Marwijk. Solo ante el “1” español, y con un ancho y largo de campo disponible, el mediocampista desperdició la chance de su vida de meter el gol más importante de su carrera. En esta misma línea está la figura ghanesa, quien estrelló un penal en el travesaño en el minuto 122 del partido de su Selección ante Uruguay por los cuartos de final. En los penales, Ghana dijo adiós. Ambos aún lo deben estar lamentando.
-5: Fútbol africano: Parecía ser “el” Mundial del continente organizador. Pero fue una decepción total. Ni en juego ni en resultados se destacó. La única excepción fue Ghana, un tapado. Ni Costa de Marfil ni Camerún ni Nigeria, las tres selecciones que en los últimos mundiales dieron que hablar. Nada de nada.

-4: El planteo argentino vs Alemania: No hay mucho más para agregar a lo que se dijo durante los días siguientes a la derrota implacable de un conjunto alemán que puso de rodillas al argentino. Salió todo al revés. Defensa con serios problemas en los laterales, medio despoblado y un ataque que fue controlado sin problemas. El desequilibrio total y una dura derrota que dejó mucho para pensar. ¿Qué hubiera pasado con un 4-4-2, con Clemente de 4, y Verón y Jonás por el medio? ¡Qué facil es hablar con el diario del lunes!
-3: Nelson relata y Fabbri comenta: Ver por televisión un partido del Mundial de los que sólo daba TyC Sports era una experiencia tediosa. Y si el partido aburría, peor aun. Todavía no se sabe si el relator y el comentarista quisieron boicotear el Mundial con la poca actitud que le ponían a las transmisiones; si es que ya están en sus últimos años de carrera y están más cerca la jubilación que de seguir en el rubro; o si fue un intento del canal deportivo por desprestigiar a un evento del cual no poseía la retransmisión del 100% de los partidos en vivo, como sí ocurrió otros años. En fin, para replanteárselo.
-2: P.V.A. (Periodismo Veleta Argentino): Cuando la Selección ganaba eran todas rosas, se destacaba lo mejor, ni se hablaba de internas, roces o problemas en el grupo. El funcionamiento del equipo ni estaba en duda. Ante el 0-4 salieron los buitres de siempre. Y no contentos con llamar “fracaso” a una Selección que terminó quinta en el Mundial (por encima de Brasil, Chile, Paraguay, Inglaterra y con más victorias que el genial Uruguay), luego castigaron a los hinchas que genuinamente fueron a recibir a la Selección a Ezeiza con títulos como “El increíble festejo del fracaso”. Y pusieron en duda a ídolos deportivos como Maradona y Messi.
-1: Las coincidencias con el 86: Todos los planetas y astros se empeñaron en que el escenario de este Mundial 2010 sea aparentemente igual al de 1986, ganado por la Selección argentina. Que Argentinos Juniors campeón, que el Oscar obtenido, que Rosario Central descendido, que… Evidentemente, estas casualidades no hicieron a la Selección nacional campeona. Sólo alimentaron una ilusión que se vuelve a postergar.