06/09/2010
  Supergol Google

Mal bicho

6 de Agosto, 2010 por Sebastián García

Riquelme dice querer a Boca, pero exige cuatro años de contrato y un sueldo altísimo.

Riquelme tiene 32 años, se lesiona cada dos por tres, y pretende jugar hasta los 36… nada menos que en la primera división de uno de los clubes más importantes del fútbol argentino.

Riquelme renunció a la selección una vez, dos veces… y ahora se da el lujo de pretender volver a vestir la celeste y blanca.

Riquelme le hizo creer a los hinchas de Boca que jugó un año gratis por amor a la camiseta. Claro que durante los dos años anteriores cobró una fortuna… así cualquiera trabaja gratis.

Riquelme no quiere pagar los impuestos. Cualquier trabajador común y corriente debe resignar parte de su ganancia para tributar al Estado, pero él se cree con derecho a no harerlo, solo porque es ídolo de Boca.

Riquelme las quiere todas: contrato en dólares, partido homenaje… Habla cuando quiere y calla cuando quiere. Se pelea con todos. Nunca una sonrisa, siempre cara larga.

Riquelme es ídolo de Boca.

Riquelme es desagradecido. No se da cuenta que la vida está siendo demasiado generosa con él.

Ahora o nunca

4 de Agosto, 2010 por Jonathan Heguier

*Esta nota la escribí cuatro años atrás, en 2006, luego de la ida de José Pekerman de la Selección argentina post eliminación en el Mundial de Alemania. Hoy, la historia se repite. Cuatro años después, mi sensación es la misma.

Ya es hora de decir: Sí… acepto

El próximo técnico de la Selección Argentina debe reunir ciertas caracteristicas y datos en su currículum: 1) Obviamente, que tenga experiencia como DT. Y que actualmente esté desocupado. 2) Que nunca haya dirigido al conjunto nacional, porque llegará con un cartel colgado, sea “ganador” o “perdedor”, que genera, en la mayoría de los casos, prejuicios. 3) Que haya armado grupos fuertes, porque plantel/jugadores sobran. 4) Que tenga la suficiente autoridad para no dejarse influenciar por la dirigencia de la AFA ya que eso demuestra cierta debilidad. 5) Que haya dirigido equipos que tuvieran protagonismo dentro de la cancha, y no afuera. 6) Que haya conducido conjuntos que en las situaciones difíciles se agranden, que encontraran ese plus ante la adversidad. 7) Que haya conocido en el mundo futbolístico la victoria y la derrota. 8 ) Que dé la cara por los jugadores, que les dé confianza.

Y este currículum tiene nombre y apellido. Es Carlos Bianchi. El Virrey posee todas las condiciones anteriormente enumeradas para estar al frente del Seleccionado. Más allá de los títulos conseguidos con Vélez y Boca, sus equipos siempre fueron protagonistas, tuvieron el control del balón. Cuando un equipo de Bianchi convertía el primer gol era muy difícil darlo vuelta: al partido lo dormía. En situaciones adversas, sus conjuntos demostraron una fuerza mental importante para salir adelante (ejemplos varios). La confianza que transmitió a sus jugadores (tomar el caso Riquelme, a quien le dio la camiseta N° 10 en 1998, no la soltó más y fue figura en todo su ciclo). Jamás se dejó influenciar por el poder (rompió su relación con Macri, y se fue del club). Quizás sólo puede reprochársele su mal paso por Europa. Pero en su país dejó demostrado que debe ser el técnico argentino en esta próxima etapa.

Los + y los – del Mundial

14 de Julio, 2010 por Jonathan Heguier

“La vida es eso que pasa mientras uno espera el Mundial” (Anónimo)

LOS +

España

+10: España: El conjunto de Del Bosque logró lo que pocos consiguen: llegar con la chapa de máximo favorito y confirmarla en el resultado final. A la Selección ibérica le alcanzó con apenas el 50% del fútbol exhibido en la brillante Eurocopa que realizó en 2008. Se repuso al traspié ante Suiza, venció en un partido con mucha presión al Chile de Bielsa, cerró el arco desde octavos en adelante y se encaminó, de la mano de un cerebro como Iniesta, el despliegue de Xavi y los goles de Villa, hacia su primer título mundial. Este campeonato ganado por los españoles es un triunfo del buen fútbol, que se vengó de la mediocridad del mezquino Italia campeón del Mundial pasado. ¡A por ellos!

+9: Uruguay: Entró al Mundial por la ventana del repechaje y encima le tocó en primera ronda “el grupo de la muerte”. No se achicó y superó esa prueba, la más complicada, y terminó siendo líder de su zona. Con la eterna garra charrúa en una defensa comandada por Lugano y Fucile y un mediocampo también aguerrido y comepiernas representado en Diego Pérez, un Suárez inspirado y un Forlán confirmando que está entre los diez mejores delanteros del planeta, el equipo de Tabárez siguió camino en Sudáfrica y llegó a semifinales como no lo hacía desde 1970. Esta Celeste quedó en la historia.

+8: Holanda: Ganó todos los partidos de las eliminatorias y del Mundial hasta la final ante España, el gran campeón. Sumaba 25 partidos invicto contando también amistosos. Hizo una final impecable, controló a los mejores pies españoles hasta ese fatídico minuto 116. Pero esa derrota no borra toda su labor en Sudáfrica: fue contundente en primera ronda ante rivales incómodos y, conducido por un Sneijder espectacular, la Naranja eliminó sorpresivamente a Brasil y luego se sacó de encima a un cuco como Uruguay en un partidazo. Fue un merecido finalista.

Forlán

+7: Diego Forlán: Los que lo seguíamos de cerca cuando jugaba en Independiente intuíamos que el blondo podría llegar a ser el pedazo de jugador que es. Lo confirmó en el Villarreal y luego en el Atlético de Madrid. La pregunta era si podría tocarle demostrarlo en un Mundial ya que la Selección uruguaya nunca estaba en buenas condiciones. Tabárez la reformuló, Cachavacha tuvo su oportunidad y no la desperdició. En elegirlo como mejor futbolista de Sudáfrica 2010, la FIFA no merece ningún reproche. El Diego uruguayo la rompió y fue uno de los goleadores del mismo, con 5 tantos.

+6: Iker Casillas: Luego de una temporada para olvidar en el Real Madrid, el arquero español alejó todos los fantasmas y se ganó todos los elogios y el apoyo del público de su Selección. Estuvo firme durante la primera ronda y fue uno de los grandes responsables de que el equipo de Del Bosque termine con la valla invicta desde octavos en adelante. Tuvo tapadas notables ante Portugal. También ante Paraguay y encima coronó su labor con un penal atajado a Tacuara Cardozo que fue clave en el desarrollo del partido. Y la frutilla del postre fue cuando en la final con su pie derecho mágico le tapó un mano a mano a Robben (ver LOS -) que podría haber definido la Copa a favor de Holanda. Ah, y encima el Guante de Oro es el Romeo de la bella Sara Carbonero. ¡Aplausos!

+5: Televisación de los partidos: Brillante por donde se la mire. A nivel imagen: nítida, estupenda, ya sea con o sin HD; cámaras en todos lados; planos cinematográficos; seguimiento preciso de jugadas polémicas, futbolistas y técnicos, y gestos de cada uno de ellos; repeticiones al instante, con detalles notables; cámara lenta con una calidad sorprendente; sin lapsos inútiles. Se notó el arduo trabajo de los que hicieron que la televisación del Mundial (con ayuda de la avanzada tecnología, claro) sea calificada con un 10.

+4: Ghana, Corea del Sur y Japón: A mi humilde entender, las revelaciones de este Mundial. Lo de Ghana, con gran parte de la base de los subcampeones juveniles de Argentina 2001, sorprende en un certamen donde las selecciones del continente anfitrión dieron pena. Llegó por primera vez a cuartos de final y le mostró al mundo un tal Asamoah Gyan, un delantero potente, que posee velocidad, un remate fulminante y buen dominio del balón. Los coreanos y japoneses ratificaron que el fútbol asiático está en ascenso. Por momentos Japón pareció un equipo sudamericano al compás del tiki tiki. Honda y Endo, para tenerlos en cuenta.

+3: La Argentina de primera ronda: A no olvidar. Cuando pasaron las dos primeras semanas del Mundial, no se hablaba en el mundo de otro equipo que no fuera Argentina. Por los buenos pies de un Messi impresionante y un Tevez arrollador; por la contundencia del Pipita Higuaín; por los quites de Mascherano; por la seguridad de Romero; y por la unión del grupo y el buen clima de trabajo que generó Maradona. Ganó tres de tres, era el conjunto con más goles a favor del certamen y tenía al Pichichi. Una primera ronda sin fisuras.

+2: El Pulpo Paul: Y sí, nobleza obliga. Además de Nueva Zelanda, el otro que se retiró invicto del Mundial fue el molusco alemán, que lo tomaron como oráculo imprescindible y respondió siempre. Acertó todos los resultados de la Selección de Löw (hasta las derrotas ante Serbia y España) y, no contento con eso, hasta le pegó al ganador de la final. ¡Un crack!

+1: Marcelo Bielsa: Sí, Loco, al fin te sacaste la espina. Parecía que la suerte otra vez no iba a estar de tu lado. Que los seis puntos conseguidos iban a ser en vano. Que esas dos victorias merecidas no iban a servir de nada. Te tocó sufrir y mucho nuevamente (en un momento del partido ante España, diste miedo). Pero no. Ayudado por Suiza (y Honduras, claro), esa derrota ante los de Del Bosque no dolió tanto y tuviste tu deseado octavos de final. Brasil te sacó sin atenuantes. Pero llevaste a Chile hasta un lugar impensado cuando lo agarraste. Y el pueblo chileno te lo agradeció.

LOS –

Italia

-10: Italia y Francia: Nunca en la historia los dos finalistas del Mundial pasado se quedaron ambos afuera en primera ronda en el siguiente. Ellos lo consiguieron. A fuerza de esquemas especulativos, sin actitud, con problemas internos dentro de sus planteles y generaciones pasadas en decadencia y jóvenes sin respuesta, fueron la sorpresa de Sudáfrica. El “¡forza!” y el “¡allez!” quedarán para el 2014. Aquí estuvieron ausentes.

-9: Errores arbitrales: La desastroza labor del inglés Howard Webb en la final fue el tiro de gracia primero hacia el arbitraje internacional y luego para la negación de la tecnología de parte de FIFA y del presidente Joseph Blatter, que aunque intentó defender siempre el trabajo de los jueces va a tener que ceder. El off side de Tevez, el gol de Lampard son algunos ejemplos nomás. Está claro que el estudio que entregó la Federación argumentando que los referís acertaron en el 96% de las decisiones que tomaron en todos los partidos mundialistas fue realizado con una calculadora en mal estado.

-8: La Jabulani: Otro error de la FIFA. Mandar a hacer una pelota incontrolable para el Mundial. Quisieron conseguir un balón más liviano para aumentar la cantidad de goles. El bajo promedio de gol final (145 en 64 duelos que da 2,27, apenas superado por Italia 90, el más pobre de todos con  2,21) deja a la vista la mala lectura de la Federación. Imposible hacer un cambio de frente (tampoco ayudaron los rápidos y regados campos de juego), imposible pegarle desde larga distancia sin que se levantara e imposible rematar un tiro libre elegantemente. Perjudicó a los jugadores y al espectáculo.

-7: Estrellas sin luz: Enumeremos: Rooney, Fernando Torres, Eto’o, Drogba, Anelka, Ribéry, Cannavaro, Cristiano Ronaldo, Kaká, Gerrard. Decepcionaron todos. Algunos quizás ya no tengan ninguna oportunidad más de mostrarse en un Mundial. Una lástima.

-6: Las malas patas de Arjen Robben y Asamoah Gyan: El holandés apareció en el último partido de primera fase de Holanda y fue uno de los grandes responsables, junto a Sneijder, de que la Naranja llegue a donde llegó. Pero eso no lo exime de ocupar este ránking negativo luego de no concretar aquel mano a mano ante Casillas que dejaba en las puertas de la gloria al conjunto de Bert van Marwijk. Solo ante el “1” español, y con un ancho y largo de campo disponible, el mediocampista desperdició la chance de su vida de meter el gol más importante de su carrera. En esta misma línea está la figura ghanesa, quien estrelló un penal en el travesaño en el minuto 122 del partido de su Selección ante Uruguay por los cuartos de final. En los penales, Ghana dijo adiós. Ambos aún lo deben estar lamentando.

-5: Fútbol africano: Parecía ser “el” Mundial del continente organizador. Pero fue una decepción total. Ni en juego ni en resultados se destacó. La única excepción fue Ghana, un tapado. Ni Costa de Marfil ni Camerún ni Nigeria, las tres selecciones que en los últimos mundiales dieron que hablar. Nada de nada.

Maradona

-4: El planteo argentino vs Alemania: No hay mucho más para agregar a lo que se dijo durante los días siguientes a la derrota implacable de un conjunto alemán que puso de rodillas al argentino. Salió todo al revés. Defensa con serios problemas en los laterales, medio despoblado y un ataque que fue controlado sin problemas. El desequilibrio total y una dura derrota que dejó mucho para pensar. ¿Qué hubiera pasado con un 4-4-2, con Clemente de 4, y Verón y Jonás por el medio? ¡Qué facil es hablar con el diario del lunes!

-3: Nelson relata y Fabbri comenta: Ver por televisión un partido del Mundial de los que sólo daba TyC Sports era una experiencia tediosa. Y si el partido aburría, peor aun. Todavía no se sabe si el relator y el comentarista quisieron boicotear el Mundial con la poca actitud que le ponían a las transmisiones; si es que ya están en sus últimos años de carrera y están más cerca la jubilación que de seguir en el rubro; o si fue un intento del canal deportivo por desprestigiar a un evento del cual no poseía la retransmisión del 100% de los partidos en vivo, como sí ocurrió otros años. En fin, para replanteárselo.

-2: P.V.A. (Periodismo Veleta Argentino): Cuando la Selección ganaba eran todas rosas, se destacaba lo mejor, ni se hablaba de internas, roces o problemas en el grupo. El funcionamiento del equipo ni estaba en duda. Ante el 0-4 salieron los buitres de siempre. Y no contentos con llamar “fracaso” a una Selección que terminó quinta en el Mundial (por encima de Brasil, Chile, Paraguay, Inglaterra y con más victorias que el genial Uruguay), luego castigaron a los hinchas que genuinamente fueron a recibir a la Selección a Ezeiza con títulos como “El increíble festejo del fracaso”. Y pusieron en duda a ídolos deportivos como Maradona y Messi.

-1: Las coincidencias con el 86: Todos los planetas y astros se empeñaron en que el escenario de este Mundial 2010 sea aparentemente igual al de 1986, ganado por la Selección argentina. Que Argentinos Juniors campeón, que el Oscar obtenido, que Rosario Central descendido, que… Evidentemente, estas casualidades no hicieron a la Selección nacional campeona. Sólo alimentaron una ilusión que se vuelve a postergar.

Meras casualidades

10 de Julio, 2010 por Maximiliano Értola

Messi

Eran tantas las expectativas y las ansias por ver nuevamente a la Argentina como campeona del mundo, que las comparaciones con la última Copa ganada en México 1986 fueron inevitables. Sin embargo, una vez más el fútbol demostró que está por encima de cualquier numerología y que las semejanzas fueron solo datos de color.

Decenas y decenas de casualidades se dieron en este Mundial de Sudáfrica 2010 con el jugado en México 24 años atrás. Se podría elaborar un pergamino con estas curiosidades, pero todo quedó en la nada cuando Alemania pasó por encima al equipo de Maradona en cuartos de final y nuevamente la Copa no vino para la Argentina.

Decir que Maradona y Bilardo estuvieron en ambos Mundiales, o que el delantero de área titular también jugaba en el Real Madrid, o que Argentina contaba con el mejor jugador del momento, es solo un tentempié de la gran variedad de platos a degustar.

El paralelismo pudo haber comenzado con las angustiosas clasificaciones al Mundial. Para viajar a México y a Sudáfrica se debió sufrir primero con partidos ante Perú teñidos de suspenso y lluvia. En ambos, hubo un gol milagroso: el añejo de Gareca y el recordado de Palermo.

Ya asegurada la participación en una nueva Copa del Mundo, las coincidencias previas no tardaron en llegar: Borghi previo al 86 era jugador como Maradona y fue campeón con Argentinos antes del Mundial de México, ahora Bichi es DT como Diego y también fue campeón con el Bicho previo a Sudáfrica; la Champions League anterior a Sudáfrica  la ganó un equipo italiano (Inter), igual que antes de México (Juventus); tanto en 1986  como en 2010, México jugó el partido inaugural y empató 1 a 1; Egipto ganó la copa África, como en el 86, último Mundial en el que participó Argelia.

Sin embargo, con el correr de las victorias en territorio africano, más de uno empezó a buscar detalles que se repitieron de aquel año 1986, como por ejemplo el minuto del primer gol (6’ en cada Copa). “Viejo, las películas ganadoras del Oscar fueron argentinas, y en ambas actuó este muchachito pintón… Pablo Rago. Acordate de aquella, “La historia oficial”, y esta, “El secreto de sus ojos”, le señala un ama de casa a su marido luego del 1 a 0 a Nigeria.

Tras la goleada ante Corea del Sur (también rival en México) se sumaron más adeptos a las reseñas de color. Así fue como surgieron datos archivo, como que previo a las dos Copas descendieron Rosario Central y Chacarita, el campeón del Mundial anterior había sido Italia (ganó España 82 y Alemania 06), Grondona se mantenía como presidente de AFA, la Copa América siguiente al torneo correspondía a la Argentina organizarla, y demás.

Pero hasta ahí solo iban dos partidos y faltaba mucho camino por recorrer. Sin embargo, llegó la tercera victoria al hilo y el pasaje hacia octavos. La ilusión fue creciendo y los amantes de las casualidades buscaron datos fuera del fútbol. Así fue como argumentaron el concepto con: Argentina tenía al mismo capitán de Copa Davis (Tito Vásquez); en la NBA, previo a ambas Copas, Boston fue el campeón de la Conferencia Este; el último terremoto de 8 grados había sido en el 86 (este año en Chile).

En octavos de final llegó México (aunque pudo haber sido Uruguay, como en 1986). El triunfo por 3 a 1 motivó a los amantes de los números: los últimos dos campeones del mundo son Brasil e Italia, que tuvieron que esperar 24 años para volver a consagrarse, mismo tiempo que lleva Argentina de sequía; en 1986 había 13 Selecciones europeas igual que ahora; en la astrología, 2010 es el año del Tigre, al igual que lo fue en 1986.

Alemania tocaba en cuartos (aunque pudo haber sido Inglaterra, como en 1986), y en la previa ya valía cualquier detalle: la pelota es de la misma marca (Adidas); Dinamarca volvió a estar en el Grupo E; era el segundo Mundial de Messi, igual que el del 86 fue para Diego; en el plantel había un jugador apodado Chino: Tapia en 1986 y Garcé en 2010, etc.

No obstante, a los tres minutos de partido todo se desmoronó. Los datos eran solo palabras. Luego, con el segundo grito alemán, las coincidencias iban olvidándose. El tercer festejo teutón ya hasta hacía odiar a las casualidades, que finalmente quedaron en el olvido con el pase a la red de Miroslav Klose.

Chivo expiatorio

6 de Julio, 2010 por Pablo Tano

El chivo expiatorio es en materia sociológica la persona de un grupo con el que se liberan las frustraciones y tensiones de los demás individuos. Y, nobleza obliga, Diego Maradona, cuando asumió el riesgo de aceptar el cargo de entrenador de la Selección, sabía a lo que se exponía: desafíos, polémicas, discusiones, críticas, insultos, agravios,  debates, urgencias, necesidades, presiones y cuestionamientos. En el fútbol, materia opinable desde su creación, nadie tiene la verdad absoluta ni la razón irrefutable en cada decisión e idea que se plasme.

El fútbol, como fenómeno social, despierta pasiones y frustraciones personales que fluyen antes, durante y en el final de cada proceso y se modifican según fuera el epílogo. Con sólo mencionar y recordar que después del Maracanazo del 50 muchos ciudadanos brasileños decidieron suicidarse, da un panorama de su injerencia.

El arquero brasileño de aquel seleccionado, Moacyr Barbosa, recordaba hace tiempo en una entrevista lo que le tocó vivir tras la histórica derrota: “Si no hubiera aprendido a contenerme cada vez que la gente me reprochaba lo del gol, habría terminado en la cárcel o en el cementerio hace mucho tiempo”.

Y aquí va la otra, también lapidaria: “Fue una tarde de los años ochenta en un mercado. Me llamó la atención una señora que me señalaba mientras le decía en voz alta a su pequeño niño: “’Mirá hijo, ese es el hombre que hizo llorar a todo Brasil”’.

Más allá del planteo táctico de Maradona y sus colaboradores, de la discutible selección de 23 jugadores, del multitudinario apoyo de la gente en Ezeiza (más de 10 mil personas) como si hubieran traído la Copa, de escuchar a algunos periodistas, que gracias a su profesión aprovechan un micrófono y espacios en los diarios y en TV para emitir un juicio tan contundente y discriminador como: “ésta gente está mal para haber ido a Ezeiza, no entiende nada; ¡¿qué festejan?!; lo que se debe rescatar es el cambio de mentalidad que el Diez intentó enderezar en un grupo plagado de figuras. Compañerismo y solidaridad por sobre todo. Nada de viejos vedettismos.

Preferí, ésta vez,  mantenerme al margen de realizar una crítica sobre lo estrictamente táctico-estratégico (sobre ello ya escribieron mis colegas); en cuanto a nombres, puestos, decisiones y otros menesteres.

Maradona, figura idolatrada hasta la eternidad, ícono de la cultura popular argentina, inmortal para sus seguidores, un mito para los maradonianos, se mostró, como siempre, contradictorio durante el desarrollo del Mundial con su proceder. Pero siempre lo hizo guiado por su convicción y conocimiento. Y lloró. Una vez más. Pero seguro que en su intimidad sabrá lo que tendrá que aprender a cambiar, más allá de su orgullo distintivo y a veces arrogante, si quiere continuar un proyecto serio que, como primer paso, dejó muchas señales saludables. Aunque todavía hay mucho por reestructurar en las bases del fútbol argentino. 

Lo mejor será la continuidad del ciclo de un chivo expiatorio que sabrá redimirse de los males del pasado que la sociedad futbolística le endilga, con razón, al déspota de Julio Grondona.-

Me van a tener que disculpar

6 de Julio, 2010 por Jonathan Heguier

“Lo malo de las victorias es que no son definitivas. Lo bueno de las derrotas es que tampoco son definitivas”. (José Saramago)

DAM

Y la corona no se manchó… Diego Armando Maradona comenzó este desafío allá por noviembre de 2008 asumiendo los riesgos de -según sus propias palabras- poner en juego su nombre, su corona, poner en riesgo ante el pueblo argentino todos los laureles que él supo conseguir: que aquellas alegrías que desde sus pies le dio al pueblo argentino y ubicó al fútbol nacional en lo más alto de su historia sean opacadas, eclipsadas, por un desastrozo andar del seleccionado bajo su mando en ese nuevo rol de director técnico.

Y la corona no se manchó… El Diego DT se fue haciendo con el correr de los partidos de la albiceleste, fue entendiendo de a poco ese difícil trabajo de entrenador/seleccionador que a tanto técnico de renombre le costó y le cuesta.

Y la corona no se manchó… Y tuvo sus malos y buenos momentos. Luego de un comienzo auspicioso tanto en ese amistoso debut ante Escocia como ante Venezuela por las Eliminatorias, todo hacía prever que había un cambio de actitud para con la camiseta argentina de parte de los jugadores luego del fracaso de conducción y futbolístico de Alfio Basile. Pero el correr de las fechas de ese camino que te deposita en el Mundial mostró lo peor del Maradona DT: equipos muertos, sin táctica, sin una idea de juego, estrellas estrelladas, defensas dudosas, delanteros sin poder de gol, decisiones y planteos torpes, derrotas inéditas y un sinfín de problemas y equivocaciones que llevaron a poner en duda y riesgo la clasificación (algo que debiera que ser un trámite para un equipo con jugadores de la talla que tiene la Argentina). Así y todo, con sufrimiento se logró el primer objetivo: estar en Sudáfrica.

Y la corona no se manchó… Luego de una serie de amistosos frente a selecciones Clase D, E y F, llegó la segunda parte de este camino y el más importante: el Mundial. Esta es y fue la otra cara de Maradona como DT y la otra cara del equipo. Es, hasta el momento, el mejor capítulo a nivel futbolístico que entregó esta historia. Desde la llegada a Sudáfrica empezó seriamente a crecer la ilusión de que la Copa del Mundo era posible. El optimismo se generó en base a situaciones concretas y reales: el buen clima dentro del grupo de jugadores, la buena predispoción de Diego para con ellos y la excelente relación entre ambos bandos (cuerpo técnico y plantel), las sonrisas de los players, el trabajo en equipo, el estar distendidos todos los protagonitas, la contención que tuvo de Verón (y también del grupo) el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, como no la había tenido en anterior participación con la Selección. Eran signos que hacían imaginar lo mejor…

Y la corona no se manchó… Y comenzaron los partidos y empezó el fútbol. ¿Podría Maradona dejar atrás la pálida imagen de las Eliminatorias? ¿Cómo sería el fútbol del equipo conducido por el mejor jugador de la historia del balompié en un Mundial, ese mismo certamen que a Diego lo llevó a la cúspide? Esas respuestas se fueron contestando: equipo conformado alrededor de Messi (el que mejor mueve las patitas con el balón que haya nacido en tierras argentinas y se desempeñe en la actualidad), formado para que él brille; un conjunto con mucho poder de ataque básicamente y que apostaba todo al arco rival; un mediocampo que defensivamente dependía de la garra de Macherano; un arquero seguro; la defensa, el punto más débil, conformada improvisadamente por mayoría de centrales y que los laterales inventados no pasaran por demás al campo rival; especial atención en el trabajo de jugadas preparadas con pelota parada (así llegaron algunos goles, como ante Nigeria y los dos primeros ante los coreanos); y tener a todos los futbolistas motivados para que el que ingrese a jugar, rinda.

Y la corona no se manchó… Así fueron pasando rivales respetables, cayendo uno a uno y rendidos ante el mejor fútbol del Mundial. Contra Nigeria, la victoria con el resultado menos abultado pero el mejor partido de la Selección. Contra Corea del Sur, la aparición de la contundencia letal argentina. Y ante Grecia, el intentar siempre a pesar de jugar contra un equipo que sólo sabe y supo defenderse. Hasta ahí, la Selección argentina le mostró al mundo que era la mejor y que así se juega al fútbol, arriesgando el todo por el todo y siempre yendo al frente. Y a Maradona desde su lugar, aconsejado permanentemente por Enrique y Mancuso, le salió todo perfecto: acertó todos los cambios y variantes tácticas en cada uno de los tres primeros encuentros mundialistas. ¿Rivales de baja categoría? Francia e Italia, ambos finalistas del Mundial 2006, también compartieron grupos con selecciones de categorías inferiores a las de ellos y los franceses e italianos poseían jugadores de jerarquía absoluta. Ambos, afuera en primera ronda.

Y la corona no se manchó… Y el Mundial más difícil empezaba. Octavos, ante México. Se ganó y punto, sin convencer. Hubo muchas dudas y desaciertos del medio para atrás y en el manejo y posesión del balón. Sin embargo, Argentina superó este tipo de ronda en un Mundial como hacía rato no sucedía.

Y la corona no se manchó… Pareció que Diego iba a cambiar el esquema, que iba a jugarle más defensivamente a una temible Alemania. No, Maradona murió con la suya. Puso el mismo equipo que ante los mexicanos y los alemanes no perdonaron. Fue un 4 a 0 rotundo ante una selección impresionante. Se perdió ante un país que es una potencia en este tipo de eventos. Uno, observando el currículum de los teutones en mundiales, ve: semifinal, semifinal, final, campeón, campeón, semifinal, cuartos, final. Está claro: la historia alemana en la Copa del mundo es muchísimo más rica y exitosa que la argentina, que la construyó con un trofeo ganado en situaciones sospechosas en medio de una dictadura sangrienta y asesina y otro trofeo y un subcampeonato conseguido por el, hasta el momento, DT más importante que tuvo la albiceleste: Carlos Salvador Bilardo, que también formó parte del proceso SA2010.

Y la corona no se manchó… A pesar de la dolorosa derrota, hay elementos positivos para destacar: Argentina consiguió 4 victorias en un Mundial como no lo hacía desde México 1986. Este equipo logró su mejor ubicación en una Copa del Mundo desde 1990 (2°): fue 5° en Sudáfrica (y no 8°, como se encargaron de afirmar algunos medios) , ya que se toma en cuenta la cantidad de puntos obtenidos de los eliminados en cada instancia. Argentina fue el que más unidades (12) consiguió de entre los que perdieron en cuartos, Brasil, Ghana, y Paraguay; se acabó el mito de que los que actúan en Europa y ganan millones juegan sin ganas con la celeste y blanca; Messi puso su juego del Barcelona a dispocisión de la Selección y tuvo actuaciones notables en este Mundial; se encontró al delantero que se estaba buscando: Gonzalo Higuaín, el nuevo “9” argentino; Mascherano sigue siendo el León del medio; Romero: la elección del arquero fue un acierto de Maradona; y un Tevez fundamental, que sigue jugando con el corazón y dejando el alma en cada pelota.

Y la corona no se manchó… No es casualidad la multitud que se hizo presente en Ezeiza para recibir a este equipo con un entusiasmo similar a una recepción de campeones del mundo. La evaluación de ellos para con este equipo no se dio por la última derrota o por no conseguir el campeonato. Se valoraron otros factores y está bien que así sea. Los 20 mil hinchas argentinos que recibieron a los 23 jugadores dieron un claro ejemplo de estar en contra del exitismo voraz que convierte a muchos seres humanos (empresas, gobiernos) en monstruos. Los jugadores, desconsolados, hablaban con sus caras: “¿Cómo no les trajimos la Copa a todos ellos?”, parecían preguntarse. Y Agüero lo resumió en un twitteo: “Gracias y perdón”.

La evaluación de Maradona como entrenador de Argentina en el Mundial es positiva. Y la corona no se manchó…

 

*Aclaración: esta nota no fue escrita bajo los efectos influenciables de este brillante cuento de Eduardo Sacheri: “Me van a tener que disculpar”.

La Reina del Mundial

29 de Junio, 2010 por Sebastián García

Larissa Riquelme es una joven paraguaya bastante conocida en su país. Una especie de Pamela David, pero versión guaraní. Esta bomba sudamericana, que vive en Asunción, trabaja de modelo y le encanta el fútbol (es hincha fanática de Cerro Porteño), saltó a la fama internacional luego de que un fotógrafo de la agencia AP retratara sus curvas durante el partido ante Italia, por la primera ronda del Mundial.

Las fotos recorrieron el mundo y Larissa se fue convirtiendo en la gran sensación de Sudáfrica por gritar los goles con los brazos en alto y exhibir ese escote tan generoso, que hasta le sirve para sostener su teléfono celular. “Lo guardo entre los pechos, porque no tengo bolsillos”, confiesa la bella morocha.

Larissa está muy contenta por las repercusiones: “Le dije a mi mamá que esta es una oportunidad para crecer profesionalmente”. Y tiene razón… Su página en Facebook no para de sumar fans (actualmente tiene más de 27 mil) y muchas agencias europeas están interesadas en contratarla.

Por primera vez en su historia, Paraguay ha logrado meterse entre los ocho mejores del mundo. Pero Larissa no se conforma y va por más. “Si llegamos a jugar la final, voy a posar desnuda”, promete.

Evitar a las potencias

22 de Junio, 2010 por Emiliano Scorza

En el fútbol hay muchas frases que describen momentos o formas de pensar. Una de ellas es la de que “para salir campeón hay que ganarles a todos”. Sin dudas esto es cierto, ya que es imposible no ganarle todos, sea en tiempo reglamentario, suplementario o penales, y salir campeón.

Pero qué mejor que sin esos todos no son los mejores equipos, o los denominados candidatos. Muchos dirán que salir campeón si ganarle a selecciones como Alemania, Inglaterra, España o Brasil, no tiene mucho sentido, pero lo importante es levantar la copa.

Estoy de acuerdo en que hay que ganarle a todos, pero apuesto a que nos crucemos en las instancias finales con equipos que sean más débiles en los papeles. Si un Serbia o Estados Unidos llegan a esas etapas finales, es por algo, y merecieron estar ahí más que otros grandes. Pero a pesar de haber demostrado algo para llegar tan lejos, no tienen esa historia y claramente tienen menos capacidades individuales, lo que sería mucho más accesible que enfrentar selecciones importantes.

Prefiero ganarle a Sudáfrica, Serbia y Paraguay, por nombrar algunos, y ser campeón, a quedar afuera en cuartos ante Alemania o Inglaterra y volver con las manos vacías.

Tijeretazo en Europa

19 de Junio, 2010 por Jonathan Heguier

Sin dudas, el gran perdedor de este comienzo del Mundial es el continente europeo, tanto a nivel resultados como a nivel futbolístico.

Las derrotas inesperadas de España, Francia y Alemania y los empates sorpresivos de Inglaterra e Italia ponen en jaque al fútbol poderoso del Viejo continente.

Y también participan de este default futbolístico las Selecciones clase B de Europa, como Portugal, Grecia, Eslovaquia, Dinamarca y Serbia. Las únicas que lograron salvarse de este mal momento en la Eurozona fueron Holanda, Eslovenia y Suiza, pero sólo por buenos resultados. De rendimientos satisfactorios, mejor ni hablar.

Casualmente (¿causalmente?) esta baja histórica en los rendimientos y resultados de los países europeos en el Mundial de fútbol se da en un momento de crisis total a nivel socioeconómico en dicha zona.

Los gobiernos de Portugal, España, Grecia y Alemania son los más claros ejemplos de la debacle que están sufriendo las economías capitalistas del continente, que tratan de impulsar medidas de ajuste (símil Argentina 2001/2002) para que los trabajadores del pueblo europeo, desde sus bolsillos (con bajas en los sueldos y altas en los impuestos), hagan el esfuerzo por salvar a los bancos y a las entidades financieras más poderosas con el dinero que llegue al Estado desde esos euros de los ciudadanos europeos y así achicar la deuda pública. Mientras, se empiezan a tomar medidas erróneas, como la privatización de instituciones estatales. Aquí van algunos detalles de referencia (extraídos de esta fuente): los bancos de España deben 240.000 millones de euros a los de Alemania; 195.811 a los de Francia; 119.472 a los de Gran Bretaña; 126.000 a los de Holanda y casi 53.000 millones a los estadounidenses. Está claro: esta es la crisis más fuerte que sufre Europa desde Segunda Guerra Mundial.

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Y el fútbol, desde el Mundial, lo traduce así. El malestar social, las quejas de los hombres y mujeres que viven en aquellos países, la poca afición de público europeo en este Mundial debido a la crisis, son factores que influyen en los países y en sus expresiones culturales y sociales: y el fútbol es una de ellas.

Otro detalle para sumar a este mal momento del ambicioso fútbol europeo es la compra de jugadores masiva, como el caso del Real Madrid o el Inter, que están perjudicando a la competencia allí. El equipo de Milán es el mejor ejemplo. Es el campeón de la Champions League, el torneo más importante, y tiene a un solo jugador italiano, Marco Materazzi, que ni es titular. Dentro de los once iniciales, el ex equipo de Mourinho no tuvo ningún jugador nacido en tierras locales. Claro, Italia es el campeón del mundo. Pero le está costando la renovación para encontrar nuevos jugadores; de hecho esta base de 2010 tiene una gran mayoría de los campeones en 2006. Y alimenta esa costosa renovación el no darles oportunidades a los jugadores nativos y sí explotar la materia prima que importan desde Sudámerica, sobre todo, Africa y Asia.

El Mundial sudáfricano desnudó las falencias de los equipos europeos y dejó al descubierto cuestiones que replantearán a las federaciones de fútbol de Europa, seguramente.

Mientras tanto, el Real Madrid ya está pensando cuántos millones de euros en préstamo les va a pedir a los bancos para comprar a los jugadores más costosos del planeta Tierra. Si total, al fin y al cabo, los que pagan las deudas son siempre los mismos.

Contradicciones

15 de Junio, 2010 por Sebastián García

“En las calles muchas manos levantadas, celebrando una fiesta sin descanso, los paises como hermanos… Canta y une tu voz, grita fuerte, que te escuche el sol. El partido ya va a comenzar, todos juntos vamos a ganar… Unidos! Seremos grandes, seremos fuertes, somos un pueblo, bandera de libertad, que viene y que va”

La canción que eligió Coca-Cola para sus comerciales de Sudáfrica 2010 (Waving Flag - K’naan) me hace acordar a “We are the world” (USA for Africa), aquella famosa canción que en 1985 grabaron Stevie Wonder, Michael Jackson, Lionel Richie y otros 40 artistas norteamericanos, y cuyas ganancias, en teoría, fueron destinadas al tratamiento de la hambruna y las enfermedades en África, aunque todas estas enfermedades, y muchas otras, aún castigan a la mayor parte de la población del continente negro.

La vida está llena de contradicciones. Mientras el eslogan “United Colors of Bennetton” apela a la la integración, la tolerancia, el no racismo y la igualdad de razas, el empresario italiano manda a desalojar a las comunidades mapuches que hace siglos habitan las tierras que a él se le ocurrió comprar un día en la Patagonia Argentina, a un precio casi regalado.

Asimismo la FIFA, por un lado, aprovecha el Mundial de Sudáfrica 2010 para promover un mensaje de paz, integración, unidad, hermandad… un pueblo, una raza… justo en la tierra del Apartheid. Pero por otro lado se ve involucrada en escándalos de explotación infantil, o se la acusa de bloquear la prevención del VIH/SIDA en uno de los países con mayor índice de infectados.