06/09/2010
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Ahora o nunca

Miércoles, 4 de Agosto de 2010

*Esta nota la escribí cuatro años atrás, en 2006, luego de la ida de José Pekerman de la Selección argentina post eliminación en el Mundial de Alemania. Hoy, la historia se repite. Cuatro años después, mi sensación es la misma.

Ya es hora de decir: Sí… acepto

El próximo técnico de la Selección Argentina debe reunir ciertas caracteristicas y datos en su currículum: 1) Obviamente, que tenga experiencia como DT. Y que actualmente esté desocupado. 2) Que nunca haya dirigido al conjunto nacional, porque llegará con un cartel colgado, sea “ganador” o “perdedor”, que genera, en la mayoría de los casos, prejuicios. 3) Que haya armado grupos fuertes, porque plantel/jugadores sobran. 4) Que tenga la suficiente autoridad para no dejarse influenciar por la dirigencia de la AFA ya que eso demuestra cierta debilidad. 5) Que haya dirigido equipos que tuvieran protagonismo dentro de la cancha, y no afuera. 6) Que haya conducido conjuntos que en las situaciones difíciles se agranden, que encontraran ese plus ante la adversidad. 7) Que haya conocido en el mundo futbolístico la victoria y la derrota. 8 ) Que dé la cara por los jugadores, que les dé confianza.

Y este currículum tiene nombre y apellido. Es Carlos Bianchi. El Virrey posee todas las condiciones anteriormente enumeradas para estar al frente del Seleccionado. Más allá de los títulos conseguidos con Vélez y Boca, sus equipos siempre fueron protagonistas, tuvieron el control del balón. Cuando un equipo de Bianchi convertía el primer gol era muy difícil darlo vuelta: al partido lo dormía. En situaciones adversas, sus conjuntos demostraron una fuerza mental importante para salir adelante (ejemplos varios). La confianza que transmitió a sus jugadores (tomar el caso Riquelme, a quien le dio la camiseta N° 10 en 1998, no la soltó más y fue figura en todo su ciclo). Jamás se dejó influenciar por el poder (rompió su relación con Macri, y se fue del club). Quizás sólo puede reprochársele su mal paso por Europa. Pero en su país dejó demostrado que debe ser el técnico argentino en esta próxima etapa.

Los + y los – del Mundial

Miércoles, 14 de Julio de 2010

“La vida es eso que pasa mientras uno espera el Mundial” (Anónimo)

LOS +

España

+10: España: El conjunto de Del Bosque logró lo que pocos consiguen: llegar con la chapa de máximo favorito y confirmarla en el resultado final. A la Selección ibérica le alcanzó con apenas el 50% del fútbol exhibido en la brillante Eurocopa que realizó en 2008. Se repuso al traspié ante Suiza, venció en un partido con mucha presión al Chile de Bielsa, cerró el arco desde octavos en adelante y se encaminó, de la mano de un cerebro como Iniesta, el despliegue de Xavi y los goles de Villa, hacia su primer título mundial. Este campeonato ganado por los españoles es un triunfo del buen fútbol, que se vengó de la mediocridad del mezquino Italia campeón del Mundial pasado. ¡A por ellos!

+9: Uruguay: Entró al Mundial por la ventana del repechaje y encima le tocó en primera ronda “el grupo de la muerte”. No se achicó y superó esa prueba, la más complicada, y terminó siendo líder de su zona. Con la eterna garra charrúa en una defensa comandada por Lugano y Fucile y un mediocampo también aguerrido y comepiernas representado en Diego Pérez, un Suárez inspirado y un Forlán confirmando que está entre los diez mejores delanteros del planeta, el equipo de Tabárez siguió camino en Sudáfrica y llegó a semifinales como no lo hacía desde 1970. Esta Celeste quedó en la historia.

+8: Holanda: Ganó todos los partidos de las eliminatorias y del Mundial hasta la final ante España, el gran campeón. Sumaba 25 partidos invicto contando también amistosos. Hizo una final impecable, controló a los mejores pies españoles hasta ese fatídico minuto 116. Pero esa derrota no borra toda su labor en Sudáfrica: fue contundente en primera ronda ante rivales incómodos y, conducido por un Sneijder espectacular, la Naranja eliminó sorpresivamente a Brasil y luego se sacó de encima a un cuco como Uruguay en un partidazo. Fue un merecido finalista.

Forlán

+7: Diego Forlán: Los que lo seguíamos de cerca cuando jugaba en Independiente intuíamos que el blondo podría llegar a ser el pedazo de jugador que es. Lo confirmó en el Villarreal y luego en el Atlético de Madrid. La pregunta era si podría tocarle demostrarlo en un Mundial ya que la Selección uruguaya nunca estaba en buenas condiciones. Tabárez la reformuló, Cachavacha tuvo su oportunidad y no la desperdició. En elegirlo como mejor futbolista de Sudáfrica 2010, la FIFA no merece ningún reproche. El Diego uruguayo la rompió y fue uno de los goleadores del mismo, con 5 tantos.

+6: Iker Casillas: Luego de una temporada para olvidar en el Real Madrid, el arquero español alejó todos los fantasmas y se ganó todos los elogios y el apoyo del público de su Selección. Estuvo firme durante la primera ronda y fue uno de los grandes responsables de que el equipo de Del Bosque termine con la valla invicta desde octavos en adelante. Tuvo tapadas notables ante Portugal. También ante Paraguay y encima coronó su labor con un penal atajado a Tacuara Cardozo que fue clave en el desarrollo del partido. Y la frutilla del postre fue cuando en la final con su pie derecho mágico le tapó un mano a mano a Robben (ver LOS -) que podría haber definido la Copa a favor de Holanda. Ah, y encima el Guante de Oro es el Romeo de la bella Sara Carbonero. ¡Aplausos!

+5: Televisación de los partidos: Brillante por donde se la mire. A nivel imagen: nítida, estupenda, ya sea con o sin HD; cámaras en todos lados; planos cinematográficos; seguimiento preciso de jugadas polémicas, futbolistas y técnicos, y gestos de cada uno de ellos; repeticiones al instante, con detalles notables; cámara lenta con una calidad sorprendente; sin lapsos inútiles. Se notó el arduo trabajo de los que hicieron que la televisación del Mundial (con ayuda de la avanzada tecnología, claro) sea calificada con un 10.

+4: Ghana, Corea del Sur y Japón: A mi humilde entender, las revelaciones de este Mundial. Lo de Ghana, con gran parte de la base de los subcampeones juveniles de Argentina 2001, sorprende en un certamen donde las selecciones del continente anfitrión dieron pena. Llegó por primera vez a cuartos de final y le mostró al mundo un tal Asamoah Gyan, un delantero potente, que posee velocidad, un remate fulminante y buen dominio del balón. Los coreanos y japoneses ratificaron que el fútbol asiático está en ascenso. Por momentos Japón pareció un equipo sudamericano al compás del tiki tiki. Honda y Endo, para tenerlos en cuenta.

+3: La Argentina de primera ronda: A no olvidar. Cuando pasaron las dos primeras semanas del Mundial, no se hablaba en el mundo de otro equipo que no fuera Argentina. Por los buenos pies de un Messi impresionante y un Tevez arrollador; por la contundencia del Pipita Higuaín; por los quites de Mascherano; por la seguridad de Romero; y por la unión del grupo y el buen clima de trabajo que generó Maradona. Ganó tres de tres, era el conjunto con más goles a favor del certamen y tenía al Pichichi. Una primera ronda sin fisuras.

+2: El Pulpo Paul: Y sí, nobleza obliga. Además de Nueva Zelanda, el otro que se retiró invicto del Mundial fue el molusco alemán, que lo tomaron como oráculo imprescindible y respondió siempre. Acertó todos los resultados de la Selección de Löw (hasta las derrotas ante Serbia y España) y, no contento con eso, hasta le pegó al ganador de la final. ¡Un crack!

+1: Marcelo Bielsa: Sí, Loco, al fin te sacaste la espina. Parecía que la suerte otra vez no iba a estar de tu lado. Que los seis puntos conseguidos iban a ser en vano. Que esas dos victorias merecidas no iban a servir de nada. Te tocó sufrir y mucho nuevamente (en un momento del partido ante España, diste miedo). Pero no. Ayudado por Suiza (y Honduras, claro), esa derrota ante los de Del Bosque no dolió tanto y tuviste tu deseado octavos de final. Brasil te sacó sin atenuantes. Pero llevaste a Chile hasta un lugar impensado cuando lo agarraste. Y el pueblo chileno te lo agradeció.

LOS –

Italia

-10: Italia y Francia: Nunca en la historia los dos finalistas del Mundial pasado se quedaron ambos afuera en primera ronda en el siguiente. Ellos lo consiguieron. A fuerza de esquemas especulativos, sin actitud, con problemas internos dentro de sus planteles y generaciones pasadas en decadencia y jóvenes sin respuesta, fueron la sorpresa de Sudáfrica. El “¡forza!” y el “¡allez!” quedarán para el 2014. Aquí estuvieron ausentes.

-9: Errores arbitrales: La desastroza labor del inglés Howard Webb en la final fue el tiro de gracia primero hacia el arbitraje internacional y luego para la negación de la tecnología de parte de FIFA y del presidente Joseph Blatter, que aunque intentó defender siempre el trabajo de los jueces va a tener que ceder. El off side de Tevez, el gol de Lampard son algunos ejemplos nomás. Está claro que el estudio que entregó la Federación argumentando que los referís acertaron en el 96% de las decisiones que tomaron en todos los partidos mundialistas fue realizado con una calculadora en mal estado.

-8: La Jabulani: Otro error de la FIFA. Mandar a hacer una pelota incontrolable para el Mundial. Quisieron conseguir un balón más liviano para aumentar la cantidad de goles. El bajo promedio de gol final (145 en 64 duelos que da 2,27, apenas superado por Italia 90, el más pobre de todos con  2,21) deja a la vista la mala lectura de la Federación. Imposible hacer un cambio de frente (tampoco ayudaron los rápidos y regados campos de juego), imposible pegarle desde larga distancia sin que se levantara e imposible rematar un tiro libre elegantemente. Perjudicó a los jugadores y al espectáculo.

-7: Estrellas sin luz: Enumeremos: Rooney, Fernando Torres, Eto’o, Drogba, Anelka, Ribéry, Cannavaro, Cristiano Ronaldo, Kaká, Gerrard. Decepcionaron todos. Algunos quizás ya no tengan ninguna oportunidad más de mostrarse en un Mundial. Una lástima.

-6: Las malas patas de Arjen Robben y Asamoah Gyan: El holandés apareció en el último partido de primera fase de Holanda y fue uno de los grandes responsables, junto a Sneijder, de que la Naranja llegue a donde llegó. Pero eso no lo exime de ocupar este ránking negativo luego de no concretar aquel mano a mano ante Casillas que dejaba en las puertas de la gloria al conjunto de Bert van Marwijk. Solo ante el “1” español, y con un ancho y largo de campo disponible, el mediocampista desperdició la chance de su vida de meter el gol más importante de su carrera. En esta misma línea está la figura ghanesa, quien estrelló un penal en el travesaño en el minuto 122 del partido de su Selección ante Uruguay por los cuartos de final. En los penales, Ghana dijo adiós. Ambos aún lo deben estar lamentando.

-5: Fútbol africano: Parecía ser “el” Mundial del continente organizador. Pero fue una decepción total. Ni en juego ni en resultados se destacó. La única excepción fue Ghana, un tapado. Ni Costa de Marfil ni Camerún ni Nigeria, las tres selecciones que en los últimos mundiales dieron que hablar. Nada de nada.

Maradona

-4: El planteo argentino vs Alemania: No hay mucho más para agregar a lo que se dijo durante los días siguientes a la derrota implacable de un conjunto alemán que puso de rodillas al argentino. Salió todo al revés. Defensa con serios problemas en los laterales, medio despoblado y un ataque que fue controlado sin problemas. El desequilibrio total y una dura derrota que dejó mucho para pensar. ¿Qué hubiera pasado con un 4-4-2, con Clemente de 4, y Verón y Jonás por el medio? ¡Qué facil es hablar con el diario del lunes!

-3: Nelson relata y Fabbri comenta: Ver por televisión un partido del Mundial de los que sólo daba TyC Sports era una experiencia tediosa. Y si el partido aburría, peor aun. Todavía no se sabe si el relator y el comentarista quisieron boicotear el Mundial con la poca actitud que le ponían a las transmisiones; si es que ya están en sus últimos años de carrera y están más cerca la jubilación que de seguir en el rubro; o si fue un intento del canal deportivo por desprestigiar a un evento del cual no poseía la retransmisión del 100% de los partidos en vivo, como sí ocurrió otros años. En fin, para replanteárselo.

-2: P.V.A. (Periodismo Veleta Argentino): Cuando la Selección ganaba eran todas rosas, se destacaba lo mejor, ni se hablaba de internas, roces o problemas en el grupo. El funcionamiento del equipo ni estaba en duda. Ante el 0-4 salieron los buitres de siempre. Y no contentos con llamar “fracaso” a una Selección que terminó quinta en el Mundial (por encima de Brasil, Chile, Paraguay, Inglaterra y con más victorias que el genial Uruguay), luego castigaron a los hinchas que genuinamente fueron a recibir a la Selección a Ezeiza con títulos como “El increíble festejo del fracaso”. Y pusieron en duda a ídolos deportivos como Maradona y Messi.

-1: Las coincidencias con el 86: Todos los planetas y astros se empeñaron en que el escenario de este Mundial 2010 sea aparentemente igual al de 1986, ganado por la Selección argentina. Que Argentinos Juniors campeón, que el Oscar obtenido, que Rosario Central descendido, que… Evidentemente, estas casualidades no hicieron a la Selección nacional campeona. Sólo alimentaron una ilusión que se vuelve a postergar.

Me van a tener que disculpar

Martes, 6 de Julio de 2010

“Lo malo de las victorias es que no son definitivas. Lo bueno de las derrotas es que tampoco son definitivas”. (José Saramago)

DAM

Y la corona no se manchó… Diego Armando Maradona comenzó este desafío allá por noviembre de 2008 asumiendo los riesgos de -según sus propias palabras- poner en juego su nombre, su corona, poner en riesgo ante el pueblo argentino todos los laureles que él supo conseguir: que aquellas alegrías que desde sus pies le dio al pueblo argentino y ubicó al fútbol nacional en lo más alto de su historia sean opacadas, eclipsadas, por un desastrozo andar del seleccionado bajo su mando en ese nuevo rol de director técnico.

Y la corona no se manchó… El Diego DT se fue haciendo con el correr de los partidos de la albiceleste, fue entendiendo de a poco ese difícil trabajo de entrenador/seleccionador que a tanto técnico de renombre le costó y le cuesta.

Y la corona no se manchó… Y tuvo sus malos y buenos momentos. Luego de un comienzo auspicioso tanto en ese amistoso debut ante Escocia como ante Venezuela por las Eliminatorias, todo hacía prever que había un cambio de actitud para con la camiseta argentina de parte de los jugadores luego del fracaso de conducción y futbolístico de Alfio Basile. Pero el correr de las fechas de ese camino que te deposita en el Mundial mostró lo peor del Maradona DT: equipos muertos, sin táctica, sin una idea de juego, estrellas estrelladas, defensas dudosas, delanteros sin poder de gol, decisiones y planteos torpes, derrotas inéditas y un sinfín de problemas y equivocaciones que llevaron a poner en duda y riesgo la clasificación (algo que debiera que ser un trámite para un equipo con jugadores de la talla que tiene la Argentina). Así y todo, con sufrimiento se logró el primer objetivo: estar en Sudáfrica.

Y la corona no se manchó… Luego de una serie de amistosos frente a selecciones Clase D, E y F, llegó la segunda parte de este camino y el más importante: el Mundial. Esta es y fue la otra cara de Maradona como DT y la otra cara del equipo. Es, hasta el momento, el mejor capítulo a nivel futbolístico que entregó esta historia. Desde la llegada a Sudáfrica empezó seriamente a crecer la ilusión de que la Copa del Mundo era posible. El optimismo se generó en base a situaciones concretas y reales: el buen clima dentro del grupo de jugadores, la buena predispoción de Diego para con ellos y la excelente relación entre ambos bandos (cuerpo técnico y plantel), las sonrisas de los players, el trabajo en equipo, el estar distendidos todos los protagonitas, la contención que tuvo de Verón (y también del grupo) el mejor jugador del mundo, Lionel Messi, como no la había tenido en anterior participación con la Selección. Eran signos que hacían imaginar lo mejor…

Y la corona no se manchó… Y comenzaron los partidos y empezó el fútbol. ¿Podría Maradona dejar atrás la pálida imagen de las Eliminatorias? ¿Cómo sería el fútbol del equipo conducido por el mejor jugador de la historia del balompié en un Mundial, ese mismo certamen que a Diego lo llevó a la cúspide? Esas respuestas se fueron contestando: equipo conformado alrededor de Messi (el que mejor mueve las patitas con el balón que haya nacido en tierras argentinas y se desempeñe en la actualidad), formado para que él brille; un conjunto con mucho poder de ataque básicamente y que apostaba todo al arco rival; un mediocampo que defensivamente dependía de la garra de Macherano; un arquero seguro; la defensa, el punto más débil, conformada improvisadamente por mayoría de centrales y que los laterales inventados no pasaran por demás al campo rival; especial atención en el trabajo de jugadas preparadas con pelota parada (así llegaron algunos goles, como ante Nigeria y los dos primeros ante los coreanos); y tener a todos los futbolistas motivados para que el que ingrese a jugar, rinda.

Y la corona no se manchó… Así fueron pasando rivales respetables, cayendo uno a uno y rendidos ante el mejor fútbol del Mundial. Contra Nigeria, la victoria con el resultado menos abultado pero el mejor partido de la Selección. Contra Corea del Sur, la aparición de la contundencia letal argentina. Y ante Grecia, el intentar siempre a pesar de jugar contra un equipo que sólo sabe y supo defenderse. Hasta ahí, la Selección argentina le mostró al mundo que era la mejor y que así se juega al fútbol, arriesgando el todo por el todo y siempre yendo al frente. Y a Maradona desde su lugar, aconsejado permanentemente por Enrique y Mancuso, le salió todo perfecto: acertó todos los cambios y variantes tácticas en cada uno de los tres primeros encuentros mundialistas. ¿Rivales de baja categoría? Francia e Italia, ambos finalistas del Mundial 2006, también compartieron grupos con selecciones de categorías inferiores a las de ellos y los franceses e italianos poseían jugadores de jerarquía absoluta. Ambos, afuera en primera ronda.

Y la corona no se manchó… Y el Mundial más difícil empezaba. Octavos, ante México. Se ganó y punto, sin convencer. Hubo muchas dudas y desaciertos del medio para atrás y en el manejo y posesión del balón. Sin embargo, Argentina superó este tipo de ronda en un Mundial como hacía rato no sucedía.

Y la corona no se manchó… Pareció que Diego iba a cambiar el esquema, que iba a jugarle más defensivamente a una temible Alemania. No, Maradona murió con la suya. Puso el mismo equipo que ante los mexicanos y los alemanes no perdonaron. Fue un 4 a 0 rotundo ante una selección impresionante. Se perdió ante un país que es una potencia en este tipo de eventos. Uno, observando el currículum de los teutones en mundiales, ve: semifinal, semifinal, final, campeón, campeón, semifinal, cuartos, final. Está claro: la historia alemana en la Copa del mundo es muchísimo más rica y exitosa que la argentina, que la construyó con un trofeo ganado en situaciones sospechosas en medio de una dictadura sangrienta y asesina y otro trofeo y un subcampeonato conseguido por el, hasta el momento, DT más importante que tuvo la albiceleste: Carlos Salvador Bilardo, que también formó parte del proceso SA2010.

Y la corona no se manchó… A pesar de la dolorosa derrota, hay elementos positivos para destacar: Argentina consiguió 4 victorias en un Mundial como no lo hacía desde México 1986. Este equipo logró su mejor ubicación en una Copa del Mundo desde 1990 (2°): fue 5° en Sudáfrica (y no 8°, como se encargaron de afirmar algunos medios) , ya que se toma en cuenta la cantidad de puntos obtenidos de los eliminados en cada instancia. Argentina fue el que más unidades (12) consiguió de entre los que perdieron en cuartos, Brasil, Ghana, y Paraguay; se acabó el mito de que los que actúan en Europa y ganan millones juegan sin ganas con la celeste y blanca; Messi puso su juego del Barcelona a dispocisión de la Selección y tuvo actuaciones notables en este Mundial; se encontró al delantero que se estaba buscando: Gonzalo Higuaín, el nuevo “9” argentino; Mascherano sigue siendo el León del medio; Romero: la elección del arquero fue un acierto de Maradona; y un Tevez fundamental, que sigue jugando con el corazón y dejando el alma en cada pelota.

Y la corona no se manchó… No es casualidad la multitud que se hizo presente en Ezeiza para recibir a este equipo con un entusiasmo similar a una recepción de campeones del mundo. La evaluación de ellos para con este equipo no se dio por la última derrota o por no conseguir el campeonato. Se valoraron otros factores y está bien que así sea. Los 20 mil hinchas argentinos que recibieron a los 23 jugadores dieron un claro ejemplo de estar en contra del exitismo voraz que convierte a muchos seres humanos (empresas, gobiernos) en monstruos. Los jugadores, desconsolados, hablaban con sus caras: “¿Cómo no les trajimos la Copa a todos ellos?”, parecían preguntarse. Y Agüero lo resumió en un twitteo: “Gracias y perdón”.

La evaluación de Maradona como entrenador de Argentina en el Mundial es positiva. Y la corona no se manchó…

 

*Aclaración: esta nota no fue escrita bajo los efectos influenciables de este brillante cuento de Eduardo Sacheri: “Me van a tener que disculpar”.

Tijeretazo en Europa

Sábado, 19 de Junio de 2010

Sin dudas, el gran perdedor de este comienzo del Mundial es el continente europeo, tanto a nivel resultados como a nivel futbolístico.

Las derrotas inesperadas de España, Francia y Alemania y los empates sorpresivos de Inglaterra e Italia ponen en jaque al fútbol poderoso del Viejo continente.

Y también participan de este default futbolístico las Selecciones clase B de Europa, como Portugal, Grecia, Eslovaquia, Dinamarca y Serbia. Las únicas que lograron salvarse de este mal momento en la Eurozona fueron Holanda, Eslovenia y Suiza, pero sólo por buenos resultados. De rendimientos satisfactorios, mejor ni hablar.

Casualmente (¿causalmente?) esta baja histórica en los rendimientos y resultados de los países europeos en el Mundial de fútbol se da en un momento de crisis total a nivel socioeconómico en dicha zona.

Los gobiernos de Portugal, España, Grecia y Alemania son los más claros ejemplos de la debacle que están sufriendo las economías capitalistas del continente, que tratan de impulsar medidas de ajuste (símil Argentina 2001/2002) para que los trabajadores del pueblo europeo, desde sus bolsillos (con bajas en los sueldos y altas en los impuestos), hagan el esfuerzo por salvar a los bancos y a las entidades financieras más poderosas con el dinero que llegue al Estado desde esos euros de los ciudadanos europeos y así achicar la deuda pública. Mientras, se empiezan a tomar medidas erróneas, como la privatización de instituciones estatales. Aquí van algunos detalles de referencia (extraídos de esta fuente): los bancos de España deben 240.000 millones de euros a los de Alemania; 195.811 a los de Francia; 119.472 a los de Gran Bretaña; 126.000 a los de Holanda y casi 53.000 millones a los estadounidenses. Está claro: esta es la crisis más fuerte que sufre Europa desde Segunda Guerra Mundial.

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Y el fútbol, desde el Mundial, lo traduce así. El malestar social, las quejas de los hombres y mujeres que viven en aquellos países, la poca afición de público europeo en este Mundial debido a la crisis, son factores que influyen en los países y en sus expresiones culturales y sociales: y el fútbol es una de ellas.

Otro detalle para sumar a este mal momento del ambicioso fútbol europeo es la compra de jugadores masiva, como el caso del Real Madrid o el Inter, que están perjudicando a la competencia allí. El equipo de Milán es el mejor ejemplo. Es el campeón de la Champions League, el torneo más importante, y tiene a un solo jugador italiano, Marco Materazzi, que ni es titular. Dentro de los once iniciales, el ex equipo de Mourinho no tuvo ningún jugador nacido en tierras locales. Claro, Italia es el campeón del mundo. Pero le está costando la renovación para encontrar nuevos jugadores; de hecho esta base de 2010 tiene una gran mayoría de los campeones en 2006. Y alimenta esa costosa renovación el no darles oportunidades a los jugadores nativos y sí explotar la materia prima que importan desde Sudámerica, sobre todo, Africa y Asia.

El Mundial sudáfricano desnudó las falencias de los equipos europeos y dejó al descubierto cuestiones que replantearán a las federaciones de fútbol de Europa, seguramente.

Mientras tanto, el Real Madrid ya está pensando cuántos millones de euros en préstamo les va a pedir a los bancos para comprar a los jugadores más costosos del planeta Tierra. Si total, al fin y al cabo, los que pagan las deudas son siempre los mismos.

Los medios barrabravas

Miércoles, 9 de Junio de 2010

“Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila” (Mariano Moreno)

Que la participación argentina en el Mundial de Sudáfrica se vio empañada por el arribo de los barrabravas argentinos al país organizador está claro. También está claro que no es la primera vez que van barras nacionales a un Mundial. Se vienen dando diferentes participaciones desde México 1986, encabezada aquella vez por la “La Barra del Abuelo”.

De allí en más no han faltado a ningún Mundial los muchachos que lucran con el fútbol y están amparados por la cúpula dirigencial de la AFA y de cada uno de los clubes que la integran. Esto no es ninguna novedad.

Lo que sí sorprende (¿o ya no sorprende?) es la insoportable cobertura de los medios hegemónicos con respecto a este tema. TN, Canal 13, TyC Sports, América y demás han ocupado casi el 75% de sus programaciones informativas sobre el Mundial en hacer hincapié en esta, para ellos, “novedad”. Vale decir: está claro que la presencia de barras en un Mundial es relevante y más si son deportados y más si uno de ellos tenía libertad condicional e igualmente pudo salir del país. Espacio, periodísticamente hablando, hay que darle a un tema así.

Pero lo reprochable a todo esto es que no hubo nunca tanto alboroto ante una noticia así durante un Mundial de parte de esos medios. Claro, en el ‘86 TyC Sports no existía. TN tampoco. Y América tampoco. Pero en Alemania 2006, Japón-Corea 2002, Francia 98 y EE.UU. 94, sí. Jamás hubo denuncias periodísticas de este tipo en dichos medios hacia este tema.

La trama está muy clara: ahora le pueden pegar a Grondona. Antes no. ¿Por qué? Porque los mismos dueños de estos medios eran los que estaban asociados con la AFA para manejar el fútbol local. Y a un socio no se le pega. Sino que se lo proteje y se lo apañe. Así, el Jefe fue haciéndose camino al andar en sus más de 30 años al mando de la pelota en Argentina.

Grondona ya no es más socio de esos grupos de medios. Ahora su relación la tiene con el Estado (y a cierto Grupo mediático le vino como anillo al dedo esta cobertura sobre los barras). Por eso, ahora, los editores, periodistas y productores de esa corporación mediática pueden hablar del tema. ¿Periodismo independiente? ¡La tenés adentro!

POST DATA:

Hablando del tema, el 7 de junio se cumplieron 200 años de la fundación de unos de los primeros periódicos (sí, no fue el primero) en Argentina: La Gaceta de Buenos Aires. Fue fundado por el escritor y periodista Mariano Moreno y se toma esa fecha como el Día del Periodista. Allá mis saludos a colegas y amigos que laburamos en esta profesión.

Clausuró el torneo

Miércoles, 19 de Mayo de 2010

Se acabó un nuevo torneo. Aquí algunas líneas de los hechos que dejó el Clausura 2010 que se fue.

Ocho campeones distintos en los últimos ocho torneos: Argentinos se sumó al lote de los equipos “humildes” que consiguen un título local. Se une así a un Banfield o a un Lanús. Lástima, faltó que entre esos ocho triunfe el Huracán del tiki-tiki de 2009.

El mejor: sí, el Bicho del Bichi fue el mejor del campeonato. Pero no sólo lo dice la tabla de este Clausura. También lo dicen su juego, su carácter, la solidez defensiva, las figuras que encontró en los “tapados” Caruzzo, Gentiletti, Sosa y Coria, la experiencia de un Calderón interminable, un DT trabajador y una levantada impresionante en el tramo final. Hechos que justifican un título que sin embargo no lo peleó de punta a punta. Pero que sí lo peleó cuando lo tuvo que pelear: cuando se empezaron a caer los de arriba. Entró como pidiendo permiso y dio el zarpazo hacia la gloria en el épico partido (el mejor duelo del certamen) ante Independiente en La Paternal.

Arg.Jrs.

Un papelón grande: el de Boca y River. El Xeneize, 16° y sin copas por jugar. El Millonario, 13° y una temporada que se le viene último en los promedios (sin contar los equipos que asciendan). ¿Un futuro de Promoción para el club de Núñez? Por su parte, Boca tuvo el peor torneo desde que se juegan los campeonatos cortos y tuvo la valla más vencida de los veinte equipos del Clausura 2010: 35 goles. Arrancó el año con Basile y Bianchi, dos pesados del mundillo del fútbol. Se fueron ambos. Llegó Alves y luego ancló Pompei por un ratito. En el medio, líos entre Riquelme, Palermo y La 12. Así y todo, le volvió a tirar la camiseta a River en la Bombonera y ganó el Superclásico. Este y el partido ante el Rojo, las únicas alegrías del semestre para el club.

Boca

Fútbol para todos: podio del Clausura inédito: 1) Argentinos, 2) Estudiantes, 3) Godoy Cruz. ¿Quién lo hubiera dicho? Desde la televisación del fútbol argentino desde la TV Pública (Apertura 2009) y el cambio del reparto de dinero desde la AFA a los clubes, los equipos denominados grandes casi que no tuvieron protagonismo en los torneos. La única excepción fue el Independiente del Tolo. Los clubes humildes, al poder.

Promiedos: se fueron los que ascendieron y volvieron a caer en la Promoción los mismos que el año pasado: Central y Gimnasia. Conclusiones: a los que ascienden se les hace muy difícil seguir en Primera. Y los que son habitués de la Primera y caen en bajo promedio les cuesta remontarlo por años. Pregúntenle a Racing sino. Recién en esta temporada que se viene tendrá un poco más de oxígeno luego de varios años. ¿Qué hubiera pasado si se toma el descenso como en Europa? Habrían descendido Chaca y Tigre. Y a la reválida la habrían disputado Atlético de Tucumán y Huracán. ¿Cómo cambia, no?

Boselli, ni entre los treinta: ¿Cómo puede ser que el goleador de la última Libertadores y del último torneo disputado en Argentina no esté ni entre los treinta preseleccionados para ir al Mundial? El 9 de Estudiantes tuvo la mala suerte de vivir un momento en el tiempo donde los delanteros “europeos” la están rompiendo y encima existe un Palermo hípergoleador. Ojalá llegue a Brasil 2014. Es para tenerlo en cuenta.

Boselli

El fin de un histórico
: Calderón merece un post aparte; aquí sólo algunas líneas para él. Se retiró del fútbol en 2009. Fue campeón de América en su querido Pincha pero desde el banco. Y, enemistado con Verón y Sabella, no pudo jugar el Mundial de Clubes y decidió retirarse de la actividad profesional. Sin embargo, Argentinos y el Bichi Borghi lo volvieron a ubicar en el lugar donde pasó toda su vida: una cancha. El aceptó y se retiró como campeón, redondeando así una carrera profesional intachable y llena de logros. Salud, Caldera, así usted lo merecía.

Calderón

Palermo for ever: este año en Boca batió todos los records habidos y por haber. Otro hito viviente. Al igual que Calderón, otro producto made in Estudiantes de La Plata. ¿Qué llamativo, no?

Palermo

El Bochorno del Clausura: la pelea Asad-Caruso. Se dijeron cosas muy fuertes adelante de todas las cámaras, al mejor estilo Alfano-Pachano. Así no, muchachos.

La figura del torneo: es muy difícil elegir. Pero Sosa, por ser la figura del campeón, es el más adecuado.

Más “1″: Gabbarini, el mejor arquero del campeonato.

Y para finalizar, El Gran DT: Claudio “Bichi” Borghi.

POST DATA:

Para pensar: hace un año, dos de los bancos más importantes de España (Caja Madrid y Banco Santander) le concedieron en forma de préstamo 150 millones de euros al Real Madrid para poder hacer sus compras. Gracias a ese dinero llegaron al Merengue Kaká y Cristiano Ronaldo. En su momento, la vicepresidente del gobierno español, Elena Salgado, criticó esos préstamos argumentando que “si tienen liquidez esos bancos para conceder un préstamo de esas dimensiones, también que hagan llegar el crédito a pequeñas y medianas empresas y a las familias; les pediría simplemente que hagan un esfuerzo también por ellos”. Los bancos no escucharon y parece que Florentino Pérez, presi del Real, tiene más poder que el propio poder ejecutivo.
Hace algunos días, debido a la crisis que se vive en la Madre Patria, el presidente del país, el “socialista” José Rodríguez Zapatero, lanzó el llamado “tijeretazo”, que viene a ser un ajuste similar al que se realizó en Argentina, en 2001, que terminó por hundir económica y socialmente a nuestro país. La idea de estos ajustes es restarles a los trabajadores para poder sumar y “salvar” a los bancos “necesitados” y que la burbuja financiera no se pinche.

Cappa, Verón, Guardiola y Mourinho

Jueves, 29 de Abril de 2010

Volvió a instalarse esta vieja discusión en los rincones futboleros del “¿Jugar lindo más allá del resultado o jugar feo y ganar?”. Esa que alguna vez los tuvo como protagonistas a Menotti y Bilardo y que generó un debate nacional en su momento.

Hoy se reabre esta polarización de opiniones pero con otros protagonistas. Los de acá y los de allá.

En el ámbito local hicieron su escena Cappa y Verón. Al finalizar el encuentro entre Estudiantes y River, por la fecha 16 del Clausura, el DT del Millonario dijo que el Pincha “hizo su juego de siempre” y que “ganó con un gol de casualidad”, subestimando así el triunfo del rival.

Verón le devolvió con un: “Cappa no tiene argumentos porque con su fútbol acá nunca ganó nada”, trayendo de vuelta esa vieja historia de que en el fútbol el fin justifica los medios. No importa el “cómo ganar” sino el “hay que ganar como sea”.

Es contradictorio. Estudiantes a lo largo de su historia se destacó por jugar el fútbol que Cappa critica. Pero justamente este equipo de Sabella desde el año pasado se destacó por otro tipo de actitud y de juego que el de la vieja escuela de Estudiantes. Sin embargo, el DT del tiki-tiki también lo reprocha. Otra contradicción es que el emblema de este equipo de Estudiantes conteste de esa manera cuando su equipo respetó una idea de juego tirando más para la línea de Cappa que para la que marcó al club de La Plata en décadas pasadas. ¿Acaso este impresionante Estudiantes versión 2009/2010 será reprochado y olvidado por haber perdido aquella final ante el Barcelona? Claro, cierto que de los segundos nadie se acuerda…

Cappa, para cerrar la discusión, publicó en su blog un artículo sobre el tema. Allí dice: “Estudiantes es el mejor equipo argentino”. Y remata con una frase de Arsene Wenger: “El idiota, cuando gana no se vuelve inteligente, sino más idiota”.

Yendo al plano internacional, se dio una disputa parecida, pero con dos polos claramente opuestos a nivel tacticismo y manera de ver el fútbol.

Guardiola-Mourinho parece ser la versión europea Siglo XXI más parecida al duelo Menotti-Bilardo. Y quedó demostrado en las semis de la Champions, sobre todo en el partido de vuelta.

Con el 3 a 1 a su favor en la ida, la idea del DT del Inter, finalista del torneo, estuvo clara: a aguantar como sea. Y funcionó.

El portugués, cuando terminó el partido, dio su punto de vista de un partido que lo tuvo al Inter de mitad de cancha para atrás 85 de 90 minutos y no llegó ni una vez con peligro al arco rival. “Cuando Barcelona presiona, te la quita y ya no la tienes. Entonces, bueno, yo no quise nunca la pelota”.

Está claro: Inter jugó feo, feo. Pero consiguió el objetivo. ¿No se trata un poco de eso el fútbol: de estrategias y pensar cómo jugar un partido, cómo cortar al rival, cómo marcar para lograr el resultado que se desea? Sí, claro. Y cada equipo lo hace a su manera.

Barcelona, en la Champions pasada, ganó y jugando lindo, con el mismo toqueteo de esta Champions. Pero esta vez el resultado fue otro. ¿La diferencia? Que algunos equipos, por su juego vistoso, quedan en la memoria de todos, más allá del resultado. Ya sea el Barcelona de la Champions pasada, el Estudiantes de la Libertadores 2009, el Huracán de Cappa, el Boca de Bianchi, la Francia de Zidane, el River de Ramón, el Gimnasia de Griguol, el San Pablo de Telé Santana, la Argentina del 86, la Holanda del 74, el Brasil de Pelé, etc, etc, etc. Ganadores y perdedores. Estrategas y resultadistas. Cada cual atiende su juego.

A todo esto: falta cada vez menos para el Mundial. Maradona tuvo de referentes a Menotti y a Bilardo (sobre todo a Carlos Salvador) y es fanático de Mourinho. ¿Cerca de qué línea de juego está? ¿O no se sabe aún a qué juega esta Selección?

¿Messi debe ser suplente?

Miércoles, 10 de Marzo de 2010

Ricardo Caruso Lombardi prendió la mecha y sus declaraciones trajeron cola.

La cosa es así: el DT de Tigre planteó la idea de que Messi debe ser suplente en la Selección porque cree que el jugador del Barcelona así sería una buena opción para ubicarlo entre los once en los segundos tiempos. Siempre, claro, hablando de cara al Mundial.

Además, el ex entrenador de Argentinos, Newell’s y Racing planteó lo que muchos piensan: que Messi jamás jugó un partido bueno en la Selección. “Si sólo recordás uno, no es tan bueno como parece”, dijo.

Empezaron a llegar una catarata de comentarios al sitio inmediatamente después que fue publicada la nota. Muchos, a pesar de que estaban en contra de la forma y estilo de dirigir de Caruso Lombardi, coincidieron con las frases del entrenador. Otros, los más anti-Caruso, lo criticaron argumentando que un tipo como él, que para ellos suele hacer planteos defensivos, salir a buscar empates y jugar con futbolistas más de marca que habilidosos y con buen pie, no puede poner en duda a Messi por su estilo de conducción. Y otros directamente saltaron en defensa de la estrella del Barça porque afirman que Messi es indiscutible y que no puede faltar en el equipo.

Por otra parte, y contrarrestando las declaraciones del carismático DT, César Luis Menotti, hace algunos pocos días, manifestó su postura y afirmó que “Messi es un lujo de futbolista y por suerte lo tenemos nosotros (por Argentina)”.

Casualmente, Supergol esta semana realizó una encuesta consultando a los usuarios qué jugador de los once que fueron titulares ante Alemania no debería serlo durante el Mundial. Y, llamativamente, Messi se ubica tercero, detrás de Otamendi y Heinze.

Está claro que para Maradona, el dueño del equipo albiceleste, Messi fue, es y será titular indiscutido. Ya lo ha manifestado en incontables ocasiones. Y el rosarino será titular durante los tres, cuatro, cinco, seis o siete partidos que la Selección nacional dispute. Sin dudas.

Sin embargo, no pasa desapercibida la desconfianza del público, hincha, periodista y entrenador argentino. Es cierto que el delantero, al que muchos llaman el mejor del mundo y otros no, no hizo méritos suficientes aún con la celeste y blanca para convencer a todos de que es indiscutido. Apenas se le recuerdan algunas hazañas: el campeonato Mundial Sub 20. O los Juegos Olímpicos. Pero en la Selección Mayor y/o Eliminatorias (o en la Copa América última, donde tuvo algunos momentos muy buenos) su actuación fue de apenas 5 y 6 puntos. ¿Es que quizás se le exige más a Messi, el as de espadas del Barcelona, donde brilla y hace brillar? Claro que sí.

Pero más allá de todo, no hay dudas (por lo menos yo no lo dudo): MESSI DEBE SER TITULAR EN LA SELECCION.

Este equipo de Maradona, que hizo un final de Eliminatorias para olvidar, no se puede dar el lujo de dejar al tipo que mueve mejor los pies con la pelota en el banco de suplentes, un hecho que terminó marcando la salida de Argentina en el último Mundial y fue el punto que más críticas recibió José Pekerman.

Este equipo no puede dejar en el banco de suplentes ni un minuto al jugador que puede desequilibrar de tres cuartos para adelante; al jugador que por una jugada suya puede cambiar el destino de un partido; el tipo que puede dejar pagando a una defensa y definir una serie de octavos, cuartos, semis o final; el tipo que jugó finales de Champions, de Copa del Rey, de Mundial de Clubes: un Messi que ya tiene una experiencia que es desproporcionada con su edad (tan desproporcionada como su abultada cuenta en el banco también, claro). En fin: no hay otro futbolista mejor que Messi que haya nacido en estas tierras y esté en actividad actualmente.

Y vuelvo a lo que dijo Menotti: “Por suerte a Messi lo tenemos nosotros”.

Messi

Los + y los - del 2009

Lunes, 28 de Diciembre de 2009

Los +

+10: Barcelona: el conjunto catalán fue el gran ganador del año. Ganó todo lo que disputó. Seis títulos: Liga española, Copa del Rey, Supercopa de España, Supercopa de Europa, Liga de Campeones y Mundial de Clubes. Fue el primer equipo en la historia en conseguir semejante marca de logros conseguidos en un año. IMPRESIONANTE.

+9: Estudiantes de La Plata: el Pincha no sólo es actualmente el mejor equipo de Argentina sino que el mejor de América. Lo dejó demostrado en la Copa Libertadores. Bajo el mando de Verón y con un equipo de Leones, paseó su fútbol por el mundo. Sólo faltó el Mundial de Clubes. Pero eso no opaca todo lo que hizo en el año. Estuvo a dos minutos de batir al mejor equipo del planeta. Aplausos para ellos.

+8: Messi en el Barça: la Pulga se llevó todos los premios y fue la figura del mejor equipo del Globo. Ganó el Balón de Oro que entrega la prestigiosa revista France Football y fue el FIFA World Player. Un dato: brilla y es el jugador más importante de un equipo lleno de estrellas mundiales como Ibrahimovic, Xavi, Iniesta y Henry. Pero hay un lunar que lleva que lo ubica en este puesto Nº8 y no lo ubica en el Nº10, el más importante. Y esa mancha es la Selección argentina. (Ver Los -).

+7: Banfield: se consagró campeón por primera vez en su larga historia de 113 años. Con un equipo práctico y un goleador implacable como el uruguayo Silva, el equipo de Julio César Falcioni tuvo su premio y se llevó el Apertura justamente.

+6: Vélez: se consagró campeón del Clausura al derrotar en un partido final a Huracán, la revelación de ese certamen y el equipo que más lindo jugó en el 2009 en estas tierras. Y no sólo eso: el conjunto de Gareca fue el que más puntos sumó en el año de los 20 equipos de Primera división.

+5: Selección española: pasó sin sobresaltos las eliminatorias mundialistas y se afirma en su búsqueda más importante: ganar el Mundial por primera vez. Es mi favorito para Sudáfrica 2010.

+4: Cappa (Huracán): en la primera mitad del año armó un equipo que deslumbró con su fútbol. Hacía rato que no se veía jugar así a once tipos adentro de una cancha en Argentina. Valió la pena ver un poco de tiki-tiki. Quedaron en la historia.

+3: Bielsa (Selección chilena): el Loco llevó sus pensamientos, sus técnicas, sus tácticas y sus locuras y le fue bárbaro en el país trasandino. Chile terminó segundo en el grupo de eliminatorias, a sólo un punto de Brasil, el líder, clasificó al Mundial jugando bien y allá el DT es ídolo. Hasta sueñan con ganar el Mundial. Sí, es demasiado. Pero lo tiene bien ganado. Para coronar un 2009 genial, Newell’s lo homenajeó rebautizando al Coloso con el nombre del entrenador.

+2: Palermo: no ganó ningún título en el año. Al final del torneo Apertura estuvo ocho partidos sin convertir. Pero el Titán siempre da que hablar. Metió un gol desde 40 metros con la cabeza. Volvió a jugar en la Selección. Con un tanto heroico en la cancha de River, casi que le dio la clasificación al equipo de Maradona. Convirtió en los dos superclásicos del año. Y está cada vez más cerca de Cherro, el mayor goleador de la historia de Boca.

+1: Adiós al Grupo: luego de años y años de dominar al fútbol, de tener la televisación bajo sus manos y todo lo que sucedía alrededor, el Grupo monopólico de medios Clarín se quedó sin el mando del fútbol. Y esto fue una buena noticia.

Los -

-10: Selección argentina: a lo largo del año, se fue transformando en lo peor del año el equipo de Maradona. Y eso que clasificó al Mundial (dando pena, pero llegó…). Y lo cerró como lo tenía que cerrar: cayó goleado en el último partido del 2009 ante el combinado de Catalunya y con una interna feroz entre el cuerpo técnico y Bilardo que mancha aún más la pelota. Año para olvidar. Ojalá en el 2010 el Seleccionado sea el +10.

-9: Los “Grandes”: Boca, River, Independiente, Racing y San Lorenzo y un 2009 para repensar, reflexionar y sacar conclusiones. Ningún título, mal en las Copas del año y un detalle no menor: para la Libertadores 2010 no clasificó ninguno de los cinco clubes.

-8: Cristian Fabbiani: el Ogro tenía todo arreglado para ir a jugar el Clausura a Vélez, pero a último momento se arrepintió y eligió ir a River, el club que él ama. Fue anunciado con bombos y platillos por el Millonario, catalogado como ídolo a las pocas semanas, pero… Fue una decepción total. No rindió nunca, no fue el Fabbiani de Newell´s y se fue por la puerta de atrás. Astrada lo borró y se fue a buscar club.

-7: Bianchi: no le salió una en todo el año. En su función de Manager del fútbol del club manejó mal el affaire Caranta. Tuvo dificultades para resolver los problemas con Nery Cardozo y Nayar. Su amigo Ischia dejó el club. Trajo a su otro amigo Basile, quien estuvo a punto de renunciar poco después de haber asumido. Boca no ganó nada en 2009. Y encima Bianchi se tuvo que bajar el sueldo que cobra a la mitad para poder ahorrar gastos. Este no es el Virrey.

-6: Escándalos con los árbitros: en Argentina, Aníbal Hay quedó envuelto en un escándalo. En Europa, se siguen investigando los supuestos partidos arreglados. Una mano clarísima de Henry dejó afuera a Irlanda del Mundial. Año negro.

-5: Messi en la Selección: en un año donde ganó absolutamente todo con el Barcelona, un año donde se llevó todos los premios al mejor jugador del mundo, en la Selección no podía faltar para aportar su juego. Pero no. La Pulga decepcionó partido a partido. Todavía le queda el Mundial para revertirlo. Pero este no fue el año de él en la Selección.

-4: El Newell’s del Apertura: tenía todo para salir campeón en la última fecha. Pero no pudo ante San Lorenzo en el ahora estadio Marcelo Bielsa, perdió y se quedó sin nada. Increíble.

-3: Tigre: el equipo de Diego Cagna tuvo una temporada paupérrima. El último lugar en el Apertura lo ratifica. Y eso que venía de un 2008 impresionante. Fue una gran decepción. Lo único destacable fue su gente, no sólo por seguir alentando partido a partido sino por el apoyo a un tipo como Cagna cuando dejó el
cargo de DT luego de este mal año.

-2: El accidente de Buonanotte: mala noticia para este fin de año.

-1: Blooper insólito: Aguirre no se olvida nunca más de este gol. Yo tampoco.

Por un buen 2010 y ojalá brindemos con la Copa del Mundo. Salú

¿El relator del pueblo?

Miércoles, 16 de Diciembre de 2009

Marcelo Araujo es la cara de los partidos televisados por el Estado y tiene el respaldo del Gobierno, que tiene como una de sus principales virtudes la defensa por los Derechos Humanos y no olvidar lo sucedido en el país durante la dictadura criminal de los 70′. Sin embargo, se encontró una nota firmada por el relator post Mundial 78 reivindicando los valores de aquel nefasto gobierno de facto.

El sitio La Redó publicó el artículo que firmó Araujo, junto a Mauro Viale, en la edición septiembre-octubre de 1978 sobre el “éxito organizativo” del Mundial 1978 en la revista “Argentina ante el mundo para la defensa de la soberanía”, que fue, en palabras de su director, el coronel Hugo Guillermo Jörgensen, una publicación bilingüe puesta al servicio de los delicados intereses argentinos en cuestiones de jurisdicción y espacios nacionales, como la de todos los aspectos que hacen a la unidad e integridad del Estado.

Un gran hallazgo que vale la pena leer para conocer un poco la historia de este país y cómo algunas voces trataban de distorsionar la realidad que se vivía en aquel entonces por estas tierras.

Araujo

Un campeonato jugado por todos
por Marcelo Araujo y Mauro Viale
Septiempre 1978

Fue el milagro argentino. Nadie discute que el país ganó el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 antes de que se diera el puntapié inicial. Su organización lograda contra todos los presagios, sorprendió al mundo. Kelso F. Sutton, publisher de Sports Illustrated, la revista deportiva más leída de los Estados Unidos (tirada semanal: 2.250.000 ejemplares) narró en el número del 3 de julio pasado las primeras impresiones de su editor asociado Clive Gammon, quien cubrió en Buenos Aires los avatares del Mundial: “Cuatro años antes, en Munich, Alemania (durante el Campeonato Mundial de Fútbol), le dijeron (en el centro de prensa) con malintencionado desprecio que Estados Unidos no era un país futbolístico y que no habría lugar para Sports Illustrated en la oficina de prensa. Diez días duró la lucha para que la decisión fuera revertida. Por eso se quedó asombrado en el Centro de Prensa de Buenos Aires cuando obtuvo su credencial para el partido final dentro de los cinco minutos de solicitada, siéndole entregada por una sonriente señorita que hablaba perfectamente el inglés”.

Este es solo un ejemplo. Los periodistas argentinos que tuvimos que convivir con nuestros colegas extranjeros durante esos días pudimos comprobar como, en los más honestos de ellos -afortunadamente la mayoría-, se disolvían los prejuicios que traían de sus países merced a la insidiosa propaganda motorizada por las organizaciones subversivas y los ingenuos de siempre.

Hay que reconocerlo: la Argentina tenía muy mala imagen en Europa y Estados Unidos. Quienes vinieron del hemisferio norte estaban preparados para ver luchas callejeras, oír de terribles campos de concentración. Una anécdota caracterizó esa posición: en vísperas de la iniciación del Campeonato, un grupo de periodistas fue invitado a visitar las modernas instalaciones del estadio de River Plate. Entre ellos un francés; en su nota cantó loas a las comodidades, los tableros electrónicos y a la organización. Pero terminó el artículo apuntando que “desde lejos se oían los disparos que intercambiaban fuerzas policiales con un grupo subversivo”. Si el periodista francés lo hubiera preguntado en lugar de dejarse llevar por su imaginación se hubiera enterado que tales disparos provenían de los polígonos de tiro del Tiro Federal. Esos días previos marcaron el nadir. En Europa se veían afiches con símbolos del Campeonato rodeados de alambradas de púas. Incluso cuando algunos medios europeos, especialmente en Francia y Alemania comentaron el maravilloso espectáculo gimnástico protagonizado el 1 de junio, en el estadio Monumental, por miles de jóvenes argentinos lo calificaron como una mera expresión de “un régimen militarizado”. Eso fue el colmo de la mala fe, o por lo menos el mejor ejemplo que puede brindar una mentalidad cargada de prejuicios.

A todo ésto, la publicidad negativa había llevado a varios gobiernos -especialmente al alemán, que todavía recuerda la masacre practicada por un comando palestino durante los juegos Olímpicos celebrados en Munich, y el francés, en cuyo territorio se encuentra una usina de propaganda antiargentina- a disponerse a enviar a sus equipos de fútbol guardados por agentes especiales. Una intención prontamente rechazada por el gobierno argentino, suficientemente capacitado para asegurar el normal desarrollo del campeonato.

DESPUÉS DEL 1 DE JUNIO

Pero, decíamos, el primer día del Mundial fue también el comienzo del cambio. Los periodistas comenzaron a ver en las calles a un pueblo entusiasmado, sin divisiones ni odios, que solo hacían bromas a los equipos adversarios, sin que tales bromas impidieran manifestaciones de respeto y afecto.

Es cierto en la mayor parte de los casos, los equipos extranjeros fueron recibidos por los mejores embajadores: los representantes de las colectividades de argentinos de origen español, italiano, francés, escocés, árabe, austríaco, alemán, etc. Argentinos que vieron la oportunidad de acercarse a los connacionales de sus padres o abuelos para mostrarle la realidad de su país y hacerles más grata su estadía.

Es cierto también que los argentinos todos vivieron por primera vez en décadas la oportunidad de salir a la calle bajo una sola bandera. Después de cuatro o cinco años de sufrir una guerra sucia, la guerra desatada por la subversión, surgió la ocasión de expresar entusiasmo. El mundo entero pudo ver en millones de televisores como todo el pueblo mostraba su mentalidad ganadora, viviendo entre continuas explosiones de júbilo que crecían noche tras noche en todas las ciudades de la República.

UN SELECCIONADO, UN PAÍS

“No sé si ustedes se dieron cuenta, pero yo tenía mucha bronca cuando terminó el partido contra Brasil, me fui muy decepcionado de la cancha. Y ayer todavía me duraba la mufa; por eso no quise reunirlos hasta que estuviera tranquilo. A mí me defraudan los equipos cuando no intentan hacer lo que saben y los jugadores no demuestran las razones por las que el técnico los convocó. No les puedo perdonar ni soporto que traicionen las convicciones en las que todos estuvimos de acuerdo el primer día. Y ustedes saben que esto no es un argumento nuevo; cualquier jugador de Huracán les puede decir si es cierto o no que una vez, en el entretiempo, dije que me iba de la cancha si seguían jugando así, y en ese momento ganábamos 2 a 0… A mí no me importa el resultado. Todo hubiera sido igual si el partido contra Brasil terminaba a favor nuestro. Lo que me preocupa es que no jueguen con alegría, que no respeten su vocación. Por eso quiero repasar a cada caso y volver a empezar”.

Estas palabras las pronunció César Luis Menotti a la Selección Nacional después del partido jugado con Brasil, “el peor partido de la Argentina”. En su libro Cómo ganamos la Copa del Mundo, el técnico apunta: “El equipo estaba mal parado en la cancha, sin movilidad, sin sorpresa ni siquiera toque de primera… Había exceso de individualismo, cada uno quería resolver por cuenta propia”.

Todas estas palabras de Menotti referidas a un momento y a un partido del Mundial podrían aplicarse a un momento de la Argentina. Individualismo, falta de responsabilidad personal, escepticismo, “jugar sin alegría” -es decir, trabajar, estudiar, investigar, enseñar, vivir en fin, sin el mínimo goce necesario para que la vida merezca el nombre de tal- eran defectos que se notaban hasta hace pocos meses en el comportamiento de los argentinos.

¿Las causas? El mal del siglo: esa mezcla de constante ansiedad, ese correr constante detrás del peso (o el dólar, el franco, el marco, el yen) para pagar la cuota de la casa o la heladera. Esa preocupación constante por ganar el día en un ambiente constatemente bombardeado por los estímulos de la televisión y la publicidad. Por cierto que éste no es un defecto argentino, es un fenómeno mundial. Se da en todas las ciudades del mundo. En Buenos Aires, ese individualismo se sintetiza en el clásico “no te metás”, en Nueva York, en el “Don’t be involved”.

En la Argentina, ese mal del siglo fue potencializado hasta extremos exasperantes por un clima de violencia, de inseguridad física, suscitado por el terrorismo. Este también es un fenómeno mundial, pero en nuestro país llegó a un límite extremo: “Este descanso de los disturbios que angustiaron a la Argentina por más de cuatro años permite explicar la explosión de júbilo, creciendo en intensidad noche tras noche, que hizo de cada ciudad argentina una loca abstracción de color, luz y ruido durante las pasadas tres semanas”, apuntó Kelso F. Sutton.

Es parcialmente cierto. En rigor, la tranquilidad estuvo volviendo lentamente antes del Mundial. Actualmente, los argentinos vivimos una calma maculada por las resonancias de escasos pero siempre dolorosos atentados, generalmente efectuados con bombas instaladas por manos anónimas. El último y uno de los que repercutieron más penosamente en el ánimo de la opinión pública: el que costó la vida a tres personas en la calle Virrey Melo, en Barrio Norte, entre ellas la de Paula Lambruschini, de 15 años, hija del jefe del Estado Mayor de la Armada.

De todos modos, esta calma expectante que vive la Argentina es anterior al Mundial. Muy probablemente sin ella no podría haber habido Campeonato. Pero fue durante su transcurso cuando casi mágicamente despertó en la conciencia colectiva esa necesidad de expresarse, de mostrar su unidad bajo la bandera nacional. De mostrarse patriota, en fin. También fue una manifestación de victoria. No sólo de victoria deportiva frente a los holandeses, peruanos o húngaros -ésto era lo menos importante- sino de victoria contra la muerte, la inseguridad, el odio. Los argentinos tenemos fama de orgullosos. Quizás sea cierto, pero en los festejos del Mundial mostramos por primera vez en mucho tiempo que estamos orgullosos de ser argentinos.

Y fue una muestra de orgullo absolutamente positiva. “Casi milagrosamente no hubo violencia”, observó un periodista italiano. No fue un milagro; simplemente no hubo violencia porque no se gritó contra nadie. Ya lo dijimos; a lo sumo se gastaron bromas a los rivales ocasionales: “El que no salta es un holandés”, por ejemplo. Incidentalmente, cuando el lunes siguiente a la finalización del campeonato, nutridos grupos de estudiantes pasaron frente al Banco Holandés Unido, en la calle Florida, no faltaron quienes quiesieron hacer saltar a un elegante y grave señor que salía de esa institución: “Lo siento -respondió el hombre- no puedo saltar porque efectivamente soy holandés”. Nadie sabe que podría haber ocurrido en otras latitudes ante tal respuesta. Aquí lo aplaudieron.

Un par de semanas antes, después del partido en que Italia venció a la selección argentina, un grupo de “hinchas” del vencedor que habían venido de la Península y se dirigían hacia el omnibus que los transportaría al hotel fueron aplaudidos por un importante sector de los espectadores argentinos.

Sin duda, como pasó en Alemania, como pasa en todos los países que cuentan con equipos de primer nivel, el público argentino ayudó con su apoyo a su equipo. Ese apoyo moral -y consecuentemente, la falta de apoyo que inversamente sufrieron sus rivales- seguramente influyó en los triunfos de la Selección Nacional. Y también en ese sentido el Campeonato Mundial fue un triunfo de todos los argentinos.

¿Qué más vieron los extranjeros, los periodistas, que aprovecharon el Campeonato para conocer a este país, el más austral del mundo? Sin duda, un país pujante, que busca su destino bajo el sol. Algunos aspectos se pueden apreciar en las notas de esta revista. Pero lo más importante puede sintetizarse en esta frase: un pueblo con vocación de ganador.

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