06/09/2010
  Supergol Google

Archivo de Mayo de 2007

Al tun tun (I)

Jueves, 31 de Mayo de 2007

Advertencia: esta es una nueva sección, sobrecargada de subjetividad -aclaración obvia e inútil para un blog- sobre pequeñas situaciones pintorescas que arbitrariamente decidiré mencionar. Cualquier recomendación, amenaza, o similar, dirigirse a los comentarios.

  • Abriendo el paraguas al estilo de Olé

Algunos malpensados insisten en que el diario deportivo Olé es excesivamente parcial hacia Boca Juniors. Lo que sí tiene es una envidiable habilidad para alertar sobre los peligros y las mañanas que le depararán los viajes al impenetrable interior de América Latina.

* Contra Toluca y Bolívar alertaron por la altura de México y Bolivia.

* Contra Libertad porque su hincha número es Nicolás Leoz, capo de la CONMEBOL.

* Esta vez, en Cúcuta, avisan que el calor, que sumado al riego del campo antes del juego convierte el estadio en un horno.

¿Poca confianza en el equipo? ¿Atajada por si pierde?… vaya uno a saber. Acá van algunas ideas por si se les ocurre implementar este sistema para los dos partidos que le faltan en el campeonato local: las incursiones a Santa Fe y Lanús.

Colón en Santa Fe:
“La comisión directiva contrató un chaman que realizará la danza de la lluvia para asustar al plantel xeneize con la posibilidad de una inundación en el Cementerio de los elefantes, tan afecto a quedar bajo el agua últimamente, con la subsiguiente suspensión del partido y estancamiento del plantel completo en la provincia”.
PLAN B: Advertir del temible tridente Millonario camuflado en el equipo Sabalero: Astrada, Sand, Barrado.

Lanús en Lanús:
“El equipo de Cabrero empezó a hacer los trámites para traer a Claudio Graf a préstamo por un partido”.
PLAN B: Estampar el rostro del goleador en la camiseta de los once titulares -estilo Olave con el Potro Rodrigo- para invocar los fantasmas de aquel gol en la bombonera que los llevó a la final con Estudiantes.

  • Ramón contra el mundo

A fuerza de éxitos deportivos, sostenidos con humildad, y declaraciones picantes con mucha altura, Ramón Díaz sigue sumando puntos como uno de los mejores personajes futboleros del país.

Y se anima a algo que pocos hacen: meterse con los periodistas

Un gran momento televisivo fue ver la cara de Gastón Recondo cuando el Pelado le tiró en medio de una entrevista en vivo: “¿Y qué? Vos estás peleado con Fantino”, como respuesta a la cargosa insistencia sobre su pelea personal con Passarella.

El otro ocurrió hace muy poco y no fue completo porque faltaba la víctima del reto. Otra vez en charla con Recondo, Ramón atendió a Marcelo Palacios por maltratar a una persona de prensa de Quilmes: “Está muy mal, lo maltrató, y eso no se hace con un trabajador”.

¡Adelante Ramón!, diga lo que piensa y sobre todo si es contra la prensa, que a veces se cree intocable y dueña de la verdad.

  • Para terminar, un pequeño juego

La decisión de la FIFA de no disputar ningún partido internacional en ciudades ubicadas a más de 2.500 metros de altura armó un revuelo de aquellos. La consigna es adivinar a quien le corresponde cada frase:

“Yo nací entre montañas, mi pueblo en Suiza está frente a los cerros más altos del Europa por eso la altura no me da miedo”

a) Joseph Blatter (Presidente de FIFA)
b) Roger Federer (Tenista)
c) Lauriane Gillieron (Miss Suiza 2005)

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“La considero una medida interesante. No entendí por qué esperaron tanto tiempo para tomar esa decisión”.

a) Pelé
b) Darío Dubois
c) Ariel Ortega

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“Blatter no tiene ni puta idea”.

a) Javier Aguirre (DT Atlético de Madrid)
b) Michel Platini (Presidente de la UEFA)
c) Nicolás Leoz (Presidente de la CONMEBOL)

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“Este veto significa discriminación y marginación. Con esta decisión tratan desintegrar al deporte y a la humanidad”.

a) Evo Morales
b) João Havelange
c) Simon Wiesenthal

(Si, aunque parezca increíble, la respuesta correcta de la primer pregunta es la A)

¿Habrá llegado la hora de que se vayan todos?

Martes, 22 de Mayo de 2007

En River está todo mal, pero desde hace tiempo. Desde Supergol.com lo venimos advirtiendo con frecuencia. Después de un Superclásico perdido, o después de una de las ya tan clásicas eliminaciones del equipo de Núñez de alguna Copa Libertadores o Copa Sudamericana.

Gran parte del problema radica en el manejo dirigencial. Esta Comisión, encabezada por José María Aguilar, asumió a mediados de 2002 hablando de transparencia, austeridad, honestidad, coherencia… Claro, el país estaba acomodándose después de la más grave crisis institucional, y esas palabras estaban muy de moda. Además, al hombre común le molestaba todo aquello que estaba relacionado con la fiesta, con tirar manteca al techo, con gastar lo que no se tiene, con la corrupción…

Lo primero que hico esta Comisión Directiva, encabezada por José María Aguilar, fue no renovarle el contrato a Ramón Díaz, el DT más ganador en la historia del club millonario. Error. Grave error. Y más grave aún por haberse tratado de la primera medida tomada por Aguilar y compañía.

Después vinieron las malas incorporaciones. Jugadores lesionados, ex jugadores, técnicos inventados, técnicos caros, halcones, palomas, gremialistas del fútbol, Ortega hecho una sombra…

Hoy, a Ramón Díaz la vida le sonríe. Conduce al equipo que marcha puntero en el campeonato, San Lorenzo, y ya nadie duda de sus condiciones como entrenador. River, en cambio, se cae a pedazos. La feroz interna en la barra brava, la disconformidad de la gente con Passarella, y el “piquete” de los hinchas el domingo en el Monumental, después de la derrota con Estudiantes, lo confirman.

¿Habrá llegado la hora de que se vayan todos?

Carlitos, abanderado de “la nuestra”

Jueves, 17 de Mayo de 2007


El debate es infinito. ¿Existe una forma “argentina” de jugar a la pelota? Hay una identidad italiana, una alemana, una brasileña. ¿Y la nuestra cuál es?

No voy a destrabar una discusión de años acá -no me da para tanto- pero si hay alguien que me gustaría que fuera el arquetipo de jugador argentino, ese es Carlos Tevez.

Garra, corazón y polenta, pero con mucho fútbol. Con la pelota en el piso y bien pegada al pie. Un tipo que encara, va al frente, no se esconde y la pide siempre.

Tevez es de esos jugadores que quiero siempre en mi equipo. Siente la camiseta, se sacrifica por la causa. Traba hasta con la cabeza. Y a la hora de jugar lo tiene todo: explosión, remate, pique corto, gambeta, técnica.

La frutilla del postre es el candor, la sinceridad a toda prueba y la simpatía que lo hacen un personaje más querible todavía.

Lo bancan hasta los hinchas de River, incluso luego de festejarles un gol en su cancha por la Libertadores con la “gallinita”. Todavía en caliente, después del partido, pidió perdón a la hinchada rival en un gesto de grandeza.

En el West Ham, y contra todo pronóstico, logró que no se lo pueda discutir más. ¿Quién se anima? El tipo logró destacarse en tres ligas: Argentina, Brasil, Inglaterra, de juego muy distinto y de países potencia. Peleo campeonatos y los ganó, peleó descenso y zafó. Siempre con el equipo sobre sus hombros.

Además, ¿Cómo no querer a un tipo que festeja un gol así?

Con la idea fija

Viernes, 11 de Mayo de 2007

Romario sigue con su sueño de marcar su tanto número 1000. Cuando lo consiga, ¿quién nos puede asegurar que el “Baixinho” anotó esa cantidad de tantos? ¿Dónde están los papeles oficiales que registran esos goles en primera división?

Porque si contáramos amistosos, inferiores, ¿intercountries? como hacen los brasileños, tendríamos que revisar la ficha de muchos cracks de los nuestros, véase Maradona, Batistuta, Palermo, etc, etc, etc.

El “Baixinho” tiene 41 años y un pasado glorioso en Vasco Da Gama, PSV Eindhoven y Barcelona, entre otros. Goleador exquisito y sutil dentro del área. Un maestro de la definición.

Tiene títulos de liga en Holanda, en España y en Brasil, pero se consagró en 1994 con el seleccionado de su país, cuando el Scratch obtuvo el tetracampeonato mundial en Estados Unidos. Con estos logros, ya está dentro del “Hall of Fame” del fútbol brasileño y mundial. No le hace falta nada más.

Podría haberse retirado a lo grande a fines de 2005, cuando se consagró como el goleador del Brasileirao de ese año (¡con casi 40 años!), en vez de estar “mendigando” en Australia, Qatar, Estados Unidos o mismo en Brasil, para conseguir más goles.

Seguramente, ese ansiado gol llegará, Romario se retirará, y habrá fiesta día y noche en las playas de Ipanema y Copacabana, santuarios sagrados del “Chapulín”. Después, si llegó o no a los 1000, ¿a quién le va a importar?

Ciego de orgullo

Miércoles, 9 de Mayo de 2007


Así está Passarella y es una lástima. Aún sin ser hincha de River duele ver a un tipo que fue de los mejores jugadores de la historia del fútbol tirar por la borda toda una carrera de éxito dando una imagen tan pobre.

Del Kaiser bueno de los primeros meses no quedó nada. “Muchos de ustedes se van a ir antes que yo”, le dijo al plantel después de la eliminación por la Copa, y el domingo tuvo otro exabrupto de mayor calibre: “Van a seguir puteándome dos años y siete meses más”. ¿Qué necesidad hay de salir a provocar de esa manera?

Una cosa es dar imagen de fortaleza y tenacidad en los malos momentos y otra es que el orgullo te ciegue, empecinado por cambiar una situación que se te fue de las manos.

Los que vemos los procesos de afuera tenemos esa idea utópica y bienpensante de que no se debería tratar a los técnicos como fusibles de malos momentos. No puede ser que cuatro partidos perdidos y afuera el entrenador. Los contratos se tienen que cumplir y se debería pensar a largo plazo.

Pero también es claro cuando un proceso llega a su fin por desgaste y en este clausura hay varios ejemplos.

El Racing de Merlo estaba saturado de Mostaza. La relación con el plantel (y también con De Tomaso) no daba para más. En cuanto el hombre de la estatua se fue, el equipo sintió el aire fresco del cambio y empezó a recomponerse.

De igual manera ocurrió con Newell’s y Pumpido, Banfield y Patricio Hernández. En esos casos la salida del DT descomprimió los ánimos. El cambio de caras renueva las esperanzas y les inyecta energía.

River es una olla a presión y Passarella podría, si quisiera, tener un gesto de grandeza. Por su bien y el del club del que es hincha.

Sessa pide a gritos que lo ayuden

Jueves, 3 de Mayo de 2007

Nunca hubiera querido escribir esta columna. Pero los antecedentes, lamentablemente, se empecinaron en que así sea. Como periodista y parte del medio futbolístico, siento el compromiso de sentar una posición acerca del Caso Sessa.

Horas antes del partido entre Boca y Vélez, por la Copa, con mi compañero y colega Fernando Ianni coincidíamos en una apreciación: que iba a ser un partido vibrante, emocionante y parejo. El mejor del último semestre por relevancia, rivalidad, circunstancias del pasado, etcétera, etcétera. Pero siempre y cuando Sessa no cometiera algunas de sus locuras habituales. Y lastimosamente acertamos.

No voy a enumerar las reiteradas actitudes irracionales del gran arquero porque ya son de conocimiento público. Sino que prefiero evaluar y plasmar algo que tiene que ver con el futuro: ¿qué hay que hacer con Sessa? ¿Sancionarlo? ¿Castigarlo? o… ¿Ayudarlo? Creo que ambas.

Un castigo deportivo para que recapacité, piense, reflexione, analice y, si tiene que llorar, que llore. Seguramente en la intimidad alguna lágrima de impotencia debe haber dejado escapar.

¿Ayudarlo? Desde luego que sí. Desde el seno del plantel, los directivos y el medio en general. Atacar a Sessa con despiadada crítica no hace más que hundir al profesional en un desequilibrio emocional aún más severo. Él solo ya se ha cavado su propia fosa y sentenciado su condena. Y creo que con eso basta.

No hay argumento justificable para defender tal acción repudiable, pero la exacerbación de tal o cual ejercicio no hace más que perderse en un laberinto sin tratar de encontrar o buscar cómo resolver y frenar la situación personal de Gastón.

Una ayuda profesional tanto en el aspecto psiquiátrico como psicológico deben profundizar en la mente de Sessa para encontrar una solución a sus conductas que hasta el momento ninguno de los profesionales que lo trató pudo aplacar.

La ayuda de su familia y amigos deben estar más que nunca cerca de él. Conteniéndolo, apoyándolo, poniendo el hombro y diciéndole que todos cometemos errores y que en algún momento todo tiene solución y un fin. Siempre y cuando él esté dispuesto y ponga su voluntad al servicio de su salud mental.

Porque sólo dos hechos y circunstancias son inexorables: la voracidad de los fenómenos naturales y la muerte, como bien la citaba en sus obras el gran escritor argentino Jorge Luis Borges.-