06/09/2010
  Supergol Google

Archivo de Junio de 2007

El relato de todos los tiempos

Viernes, 29 de Junio de 2007

Una espectacular creación de la agencia Branders para su cliente AM Continental, la radio que puede darse el lujo de contar con el uruguayo más argentino como relator. Autor de una pieza radial eterna, la creatividad apasionada de una mente uruguaya, con voz argentina.

Wikifútbol

Martes, 19 de Junio de 2007

Cualquier charla futbolera termina en discusión. Rara vez hablamos de fútbol, por más que Víctor Hugo y Don Roberto lo pidan, por lo general, discutimos. Y el diálogo futbolero, como el deporte mismo, sólo conoce ganadores y perdedores.

Existe un árbitro para muchas de estas interminables disputas, tiene categoría internacional, y rara vez se equivoca.

Wikipedia.org es la enciclopedia más grande del mundo y también la más consultada. Es editada día a día por millones de usuarios, cualquier navegante de la Web puede subir nuevos artículos o corregir los ya existentes. Además de ser una de las maravillas de Internet, uno de sus inventos más fascinantes (es más importante hoy que cualquier otra enciclopedia y, sus “empleados”, no cobran un centavo por actualizarla), Wikipedia es una buena fuente de consulta para despejar dudas futboleras.

Fabio, el ilusionista

Lunes, 18 de Junio de 2007

En un final infartante, Real Madrid se volvió a coronar campeón de la Liga española tras cuatro años (cuando parecía que el Barça de Ronaldinho, Messi y cia. iba a lograr el tri) y de la mano de Fabio Capello.

Todos desconfiaban del gran Fabio (ese tipo con gesto de hosco desde que se levanta hasta que se va a dormir) en España. Llegó a principios de temporada a un equipo plagado de estrellas, con contratos millonarios, no sólo en lo deportivo sino en la faz publicitaria.

Pero demostró por qué es uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo. Cuando Real Madrid parecía en pleno declive futbolístico, Fabio se calzó el traje de mago, sacó el conejo de la galera y el equipo resurgió de las cenizas.

El Mago Fabio sabe (y mucho) de crear ilusiones en la gente. Ya lo hizo tiempo atrás en el Milan, Roma y Juventus (aunque le revocaron el título) en Italia.

Y, como por si fuera poco, también ilusionó diez años atrás en el Real Madrid. El Mago Fabio había sacado campeón al equipo Merengue en su único año en la Liga: 1996/97. Entonces, si ésto no es récord, ¿el récord dónde está?

Uno, sentado en una silla frente a un monitor, puede pensar que es fácil llegar a un equipo con estrellas y muchos euros en sus bolsillos y sacarlo campeón. Bueno, no lo es. Y Fabio lo hizo en los cuatro equipos que dirigió.

Fabio Capello tiene la fórmula dentro de su galera. ¿Alguien, alguna vez, la podrá descifrar?

Fútbol Ochentoso

Jueves, 14 de Junio de 2007

Todo amante del fútbol mayor de 20 años entenderá de qué estamos hablando…

El Ferro de Carlos Timoteo Griguol, las rabonas de Borghi, los dos goles del Beto Alonso a Boca con la pelota naranja, el “Muevo yo, Mauro”, la chilena de Francescoli en el Mundialista de Mar del Plata, los viejos palcos de la Bombonera…

La Mano de Dios, el segundo gol de Diego a los ingleses, los descensos de Racing y San Lorenzo, los pases mágicos de Bochini, las vinchas y los buzos multicolor del Loco Gatti…

La camiseta de Boca con la publicidad de “Vinos Maravilla”, los shorts ajustados, la barba del Checho Batista, la bandera de “Perdón Bilardo”, los comentarios de Mauro Viale con comentarios de Enrique Macaya Márquez, el programa “Todos los Goles” con Marcelo Araujo, Fernando Niembro y Adrián Paenza, Polémica en el Fútbol los domingos al mediodía…

Chaco For Ever, Platense, Temperley, Deportivo Italiano y Deportivo Español jugando en Primera…

El Estudiantes de Bilardo, el Newell’s del Piojo Yudica, las piruetas del Toti Iglesias, el bigote de Passucci, la barba de Ereros, la rubia melena del Bambino Veira…

La publicidad de Fate0 en las camisetas de Boca y River, la de Mita en la de Independiente, la de Nashua en la de Racing, la de Zanella en la de San Lorenzo, la de 7Up en la de Argentinos Juniors…

Amigos: atrévanse a postear y completemos este álbum de fotos ochentosas…

Los dos Román

Jueves, 14 de Junio de 2007

Qué difícil es discutir a Riquelme hoy por hoy. Es el jugador estrella de la Copa Libertadores. Boca está en la final gracias a él. Vive su mejor momento, su talento está intacto y cumple al pie de la letra con el manual de jugador clave de equipo grande, a saber:

1.- Aparecer en las paradas más complicadas.
2.- Ponerse el equipo al hombro cuando la situación lo pide.
3.- Hacer goles que abren un partido o los definen (servirlos en bandeja a un compañero en su defecto).
4.- Vestirse de referente afuera de la cancha a fuerza de declaraciones medidas y adentro por personalidad y visión de juego.

Pero cada noche de Copa Libertadores donde veo a Román romperla no puedo evitar pensar en el año pasado. Justo un año, en Alemania. Y la verdad todavía no entiendo como son el mismo jugador.

Ese equipo de José Pekerman llegó sin brillo pero a la hora de la verdad los jugadores cumplieron individualmente:

Abbondanzieri atajó como nunca (venía con muchas dudas y recibiendo goles salvables)
Crespo apareció con varios goles.
Saviola demostró que el titular era él (ni Tevez ni Messi).
Ayala mostró su versión más sólida.
La defensa entera no pasó sobresaltos (como los que tuvo en los amistosos previos y los vuelve a tener ahora).

Esperaba más de Riquelme en el Mundial y los riquelmistas me tiraban por la cabeza que la toca siempre a un compañero, que equilibra el vértigo, que ordena el juego. Todo muy lindo, pero Riquelme podía dar más. ¿O no lo está demostrando ahora acaso?

Entiendo que hay rachas de rendimiento, los grupos y las circunstancias son diferentes, pero insisto, y me cuesta encontrarle respuesta.

Con este Román, la Selección Argentina era campeona del Mundo en Alemania. Quizás la respuesta no está en la psicología ni en los jugadores que lo acompañaron, ni en la dirección técnica. Quizás tendríamos que haber jugado con una camiseta azul y amarilla.

Paradojas divinas

Miércoles, 13 de Junio de 2007

El fútbol es un oasis en comparación con todas las disciplinas deportivas que se puedan practicar a nivel profesional en el mundo. Más allá del seductor negocio, las cifras millonarias que se manejan, los siderales derechos de televisión que se pagan, los contratos publicitarios que se firman, los boletos que se venden para la toda la temporada y el merchandising, aparece un aspecto particular que tiene que ver con lo humano: existir hoy, fracasar mañana, o viceversa.

Tema: San Lorenzo es el merecido flamante campeón del fútbol argentino. En su plantel tres ex jugadores de River como Cristian Tula, Cristian Ledesma y Gastón Fernández fueron fundamentales en la campaña del equipo dirigido por Ramón Angel Díaz.

En el Estudiantes de Diego Simeone el volante Diego Galván fue una pieza clave. Jugó como enlace, como delantero, y tanto por derecha como por la izquierda. Y aportó varios goles decisivos.

Pero al unir estos tres nombes, Tula, Ledesma, Fernández y Galván, llegamos a la conclusión de que ninguno de ellos tuvo continuidad y respaldo y por eso River los dejó emigrar. El DT debió considerar en su momento que en sus respectivas funciones había un colega que rendía mejor que ellos.

¿Pero qué cambió en estos jugadores para que no rindan en el club de Núñez y sean imprescindibles en Estudiantes y San Lorenzo? “Acá hay poco margen para el error”, afirmó en las últimas horas el hoy nuevamente volante millonario Diego Galván.

Y coincido con el ex Olimpo. La magra actualidad deportiva del Millonario en el último año generó una presión tan insostenible que en el caso de Galván las oportunidades de jugar fueron escasas. A la mínima vacilación era el primer cambio que disponía Passarella en las contadas veces que le tocó ser titular. Y así el jugador perdió confianza, seguridad.

Hay que recordar que Galván fue comprado por River cuando jugaba en Olimpo, luego lo cedieron a Estudiantes, donde dio la vuelta olímpica, y volvió a River. Hoy, con un protagonismo nulo. Ese fue el manoseo.

En el caso de Tula y la Gata la historia fue similar. Por la “cantidad y calidad” de jugadores que integran el plantel profesional de Primera no tuvieron su lugar. El Káiser Los técnicos de turno los declararon transferibles.

Pero en el Ciclón se encontraron con el motivador Ramón Díaz. “A los dos los conozco desde chicos. Lo hicieron por mí”, se ufanaba el riojano. Pero hay que reconocer que algo tuvo que ver: los respaldó, los motivó, les habló, los contagió de convicción y los hizo importantes. Y los resultados están a la vista.

Paradojas divinas del fútbol. River es un grande y exige resultados. San Lorenzo es un grande y también exige resultados. Estudiantes buscó una meta y se convenció para concretarla. Creo que todo, finalmente, pasa por cómo las relaciones humanas se desarrollan y la psicología juega un papel trascendente. Así es el fútbol.-    

Invasión V (de vergüenza)

Miércoles, 6 de Junio de 2007

Invasión V. Invasión que genera la victoria, el éxito, la gloria, los sueños cumplidos en cada etapa de definición de cualquier torneo del fútbol argentino. Invasión vergüenza, reiterada, desprolija. Que desnuda una vez más la precariedad de nuestro querido fútbol.

En Bahía, los hinchas no permitieron que el último sábado finalizara el partido entre Olimpo y Atlético, de Rafaela, y a los 46 minutos del ST el árbitro, obligado por tales circunstancias, debió pitar el final.

¿Por qué? Porque se había largado la maratón de simpatizantes para adueñarse de la vuelta olímpica (postergada para más tarde cuando se vació el estadio Roberto Carminatti) y festejar el ascenso del aurinegro a Primera.

Una mala costumbre que se repite cada seis meses. Un accionar que deriva en un despojo hacia los futbolistas que son víctimas de la pasión irracional para quedarse con alguna camiseta, media, short, botín, etcétera. Cualquier trofeo. Sea como fuere.

En otros casos, se llega hasta la agresión porque algunos jugadores no quieren desprenderse de su camiseta y entonces la celebración se empaña.

Es hora creo de cambiar esta… manía cultural. Los encargados de la organización del evento deben tomar, de una vez por todas, las prevenciones adecuadas. Cuando esto suceda nuestro fútbol podrá acercarse un poquito a lo que ocurre en Europa.

¿Se puede? Claro que sí. Pero, al igual que la violencia, se necesita de voluntad para erradicar estos malos hábitos.

Ojalá que San Lorenzo, el casi campeón (me la juego), pueda dar la vuelta olímpica “sin hinchas, policías, bomberos ni periodistas”, consideró, por ejemplo, el reflexivo defensor Eduardo Berisso, ex Newell’s, River, Celta, de España, y la Selección. Y que no ocurra lo del 2001, cuando se consagró por última vez y los hinchas desbordaron todos los endebles controles de seguridad.

Es simplemente un mensaje para empezar a cambiar de manera paulatina una imagen un tanto opacada. Y nada menos que la de la consagración. Se puede evitar.-

Con otra camiseta

Lunes, 4 de Junio de 2007

¿Alguien lleva la cuenta de cuantos futbolistas argentinos participan de otras selecciones? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Se terminó el nacionalismo? ¿Quieren jugar un Mundial u otro torneo importante sin importar la camiseta que estén vistiendo?

En décadas pasadas hubo infinidad de casos. Enrique Sívori, Antonio Angelillo y Alfredo Di Stéfano son algunos de ellos. Jugadores que emigraron y que nunca los quisieron volver a convocar de nuestro seleccionado, por el hecho de ser “emigrados”. Si hasta Mario Kempes, por jugar en Valencia, era visto con recelo por muchas personas en 1978…

Otra cosa pasa en la actualidad. En las eliminatorias para la Eurocopa de 2008, el delantero argentino Roberto Colautti anotó un tanto para Israel (derrotó 2-1 a Inglaterra) y la alegría de su festejo nos mostró una pasión inmensa por esa camiseta.

El delantero admitió su comodidad y seguridad en Haifa (juega para el Maccabi de esa ciudad), a pesar de los bombardeos a que están acostumbrados. Se casó con una mujer israelí y, así, obtuvo su ciudadanía.

Pero a pesar de la seguridad que uno sienta, hay un largo trecho a ponerse la camiseta de ese país y competir internacionalmente…

Hay otro caso notorio, como el de Guillermo Franco. El jugador logró un excelente rendimiento en San Lorenzo y, luego, en México. Según él, se merecía una oportunidad en la Selección Argentina, pero nunca lo llamaron.

El que sí se fijó en él fue Ricardo La Volpe, técnico del seleccionado… mexicano. Franco aceptó la propuesta (logró nacionalizarse) porque quería participar de un Mundial. Y su sueño se cumplió en Alemania 2006.

Si analizamos este caso, podríamos decir que si Franco se hubiera ido a jugar a otro fútbol, ya sea de Panamá, Lituania o Nueva Zelanda (sin  desmerecer a esos seleccionados), hubiera aceptado la propuesta de jugar un Mundial si esos países si clasificaban a uno.

Vuelvo a una de las preguntas del principio ¿Dónde quedó el nacionalismo? Cada jugador tendrá su razón, pero ¿qué podemos esperar para el siguiente Mundial? Puede haber un Camoranesi en Italia, un Franco en México, un Colautti en Israel, un Elizaga en Ecuador, y quien sabe cuantos más.

El premio mayor se los llevan jugadores que luchan hasta el final de sus carreras por una oportunidad en el seleccionado argentino, y no los que pasan a ser parte de otras selecciones, por falta de talentos y mayor facilidad de representar a un país.