Maradona es más grande
Martes, 30 de Octubre de 2007Hoy cumple 47 años nuestro Dios de la pelota.
Un video demuestra la genial locura que despierta este pequeño hombre, más grande que todos.
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Hoy cumple 47 años nuestro Dios de la pelota.
Un video demuestra la genial locura que despierta este pequeño hombre, más grande que todos.
Me caen bien los equipos humildes que juegan bien y el Lanús de Ramón Cabrero lo tiene. Por eso, acá van las cinco razones por las que el Grana merece quedarse con este Apertura 07.

1.- Base de jugadores formados en el club
Es su caballito de batalla. Compra poco, medido, vende lo necesario y mantiene una base grande de jugadores surgidos de inferiores a los que lleva de a poco y terminan rindiéndole en grande.
De un plantel de 27 profesionales, 19 nacieron y crecieron ahí:
Acosta, Biglieri, Aguirre, Arce, Benitez, Blanco, Dovetta, Fritzler, Hoyos, Lagos, Ledesma, Manicero, Pelletieri, Ribonetto, Valeri, Salomón, Diego González, Faccioli y Quintana.
Encima, de la temporada pasada vendió a dos distintos que logró reemplazar bien: Archubi y Leto.
2.- Tiene un goleador en racha
Era el déficit del equipo y le encontró solución con José Sand. Es la primera vez que un equipo compra el pase del Pepe después de formarse en River -donde es goleador histórico de inferiores- y deambular por Colón y Banfield. Lo respaldaron y rindió. Con 10 goles en 14 juegos está segundo atrás de Denis en la tabla de goleadores.
3.- Técnico idoneo y con banca
Cabrero es el entrenador de la Primera desde hace dos años -debe ser el único con esa antigüedad- y antes laburaba en inferiores. Conoce el plantel a fondo y proclama una idea de juego envidiable: pelota al piso, toque al compañero y cabeza levantada.
Declarador cauteloso, no sólo vende esa filosofía, sino que la pone en práctica: Lanús es el equipo que mejor juega el fútbol (junto con Tigre), sin dejar dejar de ser ordenado tácticamente pero tampoco rígido en su esquema.
4.- Columna vertebral firme
Esa que le hace falta a un equipo campeón -falencia de Independiente y Boca, por ejemplo-.
Bossio: Tuvo un arranque flojo pero se afianzó y salvó varios puntos. Aporta experiencia ante la juventud general.
Viera: El central fue la revelación del equipo. Firmeza por arriba y por abajo. Se lesionó feo y se pierde el final del campeonato.
Pelletieri: Un cinco completo. Maneja los tiempos, corta, juega y llega al gol.
Valeri: La fantasía, el distinto. Tiene cosas de crack y se le abrió el arco. Tenía 3 gritos en 43 partidos, en el Apertura ya sumó 4 en 14 juegos.
Sand: Ver punto 3 de este post.
5.- Fixture más accesible
Sin el casete, ningún jugador te diría que prefiere cerrar ante River, Estudiantes, Racing, Vélez y Arsenal -que son los que le tocan al Rojo- por sobre Tigre, Central, Argentinos, Boca y Gimnasia LP.
Es el que menos partidos perdió -sólo 3- junto con Tigre: Independiente, River y Colón, todos de visitante. Se hace fuerte de local, donde está invicto y le ganó a los dos últimos campeones.
Conclusión:
Este equipo se llevó un golpe feo al quedarse afuera en la Sudamericana. Le faltó experiencia y le dieron vuelta un 2-0 en casa. Si logra evitar que le pase lo mismo entrará en la historia con el primer título granate.
Lo merece, ahora tiene que demostrarlo en 5 finales.

El 2007 es el año del revival permanente. Volvió Sumo, vuelve Soda Stereo, The Police, Led Zeppelin, las zapatillas Flecha… y volvió también la famosa polémica Menotti vs. Bilardo.
El fútbol es uno solo. Siempre se jugó con 22 hombres, divididos en dos equipos. Once de un lado, y once del otro. Y en cada equipo, un arquero. En el medio, una pelota en disputa. Y el objetivo es meter esa pelota en el arco. Gana el que hace más goles. Simple.
El fútbol es el mismo, tanto para Bilardo como para Menotti. Pero lo que se discute, en realidad, son los medios que cada uno emplea para lograr el objetivo: ganar.
“En este rincón… el fútbol que le gusta a la gente”.
Perdón, ¿a qué gente? Yo soy gente. Y a mí me gusta ganar, festejar, gastar al rival, hacerlo calentar… Y si para lograrlo, mi equipo se tiene que meter atrás los noventa minutos y meter un gol de contragolpe en el minuto noventa, ¿qué me importa? ¡Mejor! ¡Más calenchu se queda el rival!
Pero no. En el fútbol, lo políticamente correcto es jugar “a la nuestra, como le gusta a la gente”. Insisto, ¿cuál es la nuestra?, ¿de quién estamos hablando cuando decimos “la gente”?
Algunos sostienen que “jugar a la nuestra” es salir tocando, de abajo. Tiqui, tiqui, tiqui…
No, no. Error. Eso es Brasil. Así juegan ellos. Y lo hacen muy bien.
Los brasileños aprenden a jugar en la arena. No pueden correr con la pelota en los pies, y por eso la tocan todo el tiempo. La pelota, en la arena, se frena. Además, no habría piernas que aguanten noventa minutos corriendo sobre esa superficie.
Brasil tiene as praias mais hermosas do mundo. Y nosotros Punta Mogotes, donde a las 6 de la tarde hay que salir corriendo porque el viento y la arena (sucundúm, sucundúm) atentan contra la salud ocular de los veraneantes.
No pretendamos imitarlos. Entendámoslo de una buena vez: LA SUNGA NO NOS QUEDA BIEN.
Tampoco tenemos onda para bailar samba. Gracias que aguantamos 30 minutos de carnaval carioca en los casamientos, o en las fiestas de 15.
Si pretendiéramos jogar capoeira, seguramente terminaríamos con un esguince de tobillo. ¡Y ni hablar de intentar surfear una ola!
“Gaucho, indio y negro, a quemarropa, fueron borrados de aquí”, dice una canción de Los Piojos, que remite a la Campaña del Desierto encabezada Julio Argentino Roca (ver billete de 100 pesos), Juan Manuel de Rosas (ver billete de 20 pesos) y otros “próceres” de nuestra historia, verdaderos patriotas que aún no han sido homenajeados con ningún billete, pero sí con calles, avenidas, pasajes o bulevares.
Los afrolatinos llevan el ritmo en la sangre y son una raza atléticamente superior. Por eso son unos capos para los deportes, la música y la danza.
Aquí no ha quedado una gota de sangre afrolatina. Ya es muy tarde para acordarse del jogo bonito. Lo nuestro es otra cosa. ¡Hagámonos cargo!
¿Se imaginan a un brasileño bailando tango? Ridículo, ¿verdad? Tan ridículo como un argentino barrigón en sunga, en la Bristol.
Al fútbol, se juega como se vive. Menotti y Bilardo representan dos formas de ser, y de vivir, completamente opuestas, pero autenticamente argentinas.
Uno es obsesivo, estudioso, paranoico… El otro es bohemio, le gustan las charlas de bar, fumar cigarrillos, el tango, la literatura…
Uno reivindica las revoluciones tácticas, pero lo tildan de retrógrado, de loco. Dicen que el otro es progresista, pero vive hablando de Sívori, Di Stéfano, y de que “el fútbol de antes era mejor”.
El verdadero ADN del fútbol argentino es igualito a nosotros mismos.
Somos La Mano de Dios… pero también el segundo gol de Diego a los ingleses.
Somos el bidón con agua podrida que le dimos de beber a Branco… pero también podemos ser honestos, como Bielsa.
Un día somos los mejores del mundo. Mejores que el Brasil del ‘70 y La Naranja Mecánica de Cruyff juntos. Y al día siguiente podemos ser los peores.
Así somos, cuando tenemos la Argentinidad al palo.
Somos contradictorios. Nos resulta imposible ser neutrales. Siempre tenemos que estar de un lado, o del otro.
Unitarios o federales. Boca o River. Ford o Chevrolet. Radicales o conservadores. Peronistas o gorilas. Piazzola sí o Piazzola no. Los Redondos o Soda Stereo. Menotti o Bilardo…
Porque somos los inventores del papel picado. Y por alguien tenemos que hinchar.
Todo técnico que asume el control de la Selección es criticado por su idea futbolística, por citar a tal o cual jugador y por no citar a tal o cual jugador. Pero en el caso de Alfio Basile, varios sectores de la prensa salieron a cuestionar que no trabaja en los entrenamientos en cuestiones tácticas y que no utiliza videos para ver cómo se paran los rivales.
La pelota detenida, clave en el fútbol moderno, es una situación que puede definir un partido cuando las variantes con pelota al piso y el juego asociado no logran vulnerar la muralla defensiva del rival o las individualidades no tienen un día iluminado.
Es así la cosa. Y el Coco fue acumulando críticas a su trabajo desde que comenzó su segundo ciclo al frente del seleccionado. A su paciencia y calle –barrio- para responder en las conferencias de prensa iniciales, el tono fue cambiando hasta desencadenar, este miércoles en Maracaibo, ante Venezuela, una reacción casi patoteril hacia un periodista.
Pero antes de continuar relatando lo que sucedió luego del partido, en la previa de Chile, en Ezeiza, Basile ya se había ofuscado ante un iterrogante sobre los benditos videos de Bielsa (un obsesivo en esto como Bilardo). “Me cansé, lo voy a decir… Todos los demás uoooooh!, vemos videos. ¡Nosotros también vemos videos! Sabemos todo… O casi todo. Hace muchos años en Ezeiza no opinabas lo mismo. Vos estás en contra mío y eso me gusta. Pero quiero que estés bien en contra”. Así de tajante y ácido se mostró el Coco. No lo dejó defenderse al periodista Román Iucht, de Radio Continental.
Basile sacó a relucir su habitual personalidad. Se percibía que esto podía suceder. Pero me parece que el Coco no debería desenfocarse en su objetivo de liderar con altura esta generación y no involucrarse en estas discusiones. Y si en este caso no puede contener su carácter, debería al menos tratar.
Con su experiencia y su oficio, sería bueno que sepa que siempre existen detractores y análisis tendensiosos. Y más cuando uno ocupa un lugar de privilegio que genera mucha envidia.-
Hace rato que Ariel Ortega patea los penales como todos sabemos. Para algunos se detiene en la carrera y deberían anulárselos, otros piensan que no llega a amagar y que el tiro está bien ejecutado.
“Utilizar fintas durante la ejecución de un tiro penal para confundir a los adversarios es parte del fútbol y está permitido. Sin embargo, el árbitro amonestará al jugador en cuestión si considera que dicha finta representa un acto de conducta antideportiva”.
No hace mención a que no debe interrumpir la carrera, ni que no puede amagar, y es cierto que ningún árbitro le cobra nada.
La pregunta queda en el aire ¿Qué sería conducta antideportiva a la hora de patear un penal? ¿Está bien que los patee así? Sin la camiseta puesta… ¿Qué le cobrarías si fueras el árbitro?
* Reglas de Juego 2007/2008, autorizadas por el International Football Association Board.

Si algo hay que agradecerle a Bill Gates, es haber inventado el Messenger.
Puede ser tu peor enemigo: te quita tiempo, te distrae, te enterás de cosas que preferís no enterarte, te vigila, es un arma de control… Pero también puede ser un buen aliado a la hora de las relaciones sociales. Y una excelente herramienta de trabajo.
Gracias al Messenger, por ejemplo, me enteré al toque de que el Burrito Ortega se había retirado del fútbol. Y todo porque a mí no me gustaba escuchar “Basta de Todo” (el programa de Matías Martin en La Metro), y a mi hermana sí. Entonces ella me avisó por el Messenger, yo prendí la radio, armé rápido la nota y la publiqué en Supergol. Antes que Clarín. ¡Ja!
El Messenger también me volvió a juntar con esos amigos que de un día para otro dejás de ver, vaya uno a saber por qué (Y bue… un día nos volvimos grandes y hubo que ir a laburar).
Germán era uno de esos amigos con los que, siendo guachitos, te pasabas tardes enteras jugando a la pelota en el potrero, gastando las zapatillas a más no poder, hasta que se hacía de noche y tu vieja tenía que caminar diez cuadras para ir a buscarte de los pelos porque ya estaba lista la comida. Es que todavía no existían los celulares. Es más, los números de teléfono se discaban, no se marcaban. Porque los teléfonos no tenían botones, sino que tenían un disco enorme que hacía un ruido espantoso al girarlo.
Me fui por las ramas… Decía que tu vieja tenía que venir a buscarte a la canchita porque la cena estaba lista, y había que bañarse e irse a dormir, para levantarse temprano al día siguiente, hacer la tarea a los apurones, y entrar al colegio a la una (13 PM).
Con mi amigo Germán teníamos tres cosas en común: el fútbol, el fútbol, y el fútbol.
Los domingos a la tarde se escuchaba a Víctor Hugo. A la noche, por nada del mundo nos perdíamos Fútbol de Primera. Los martes había que salir corriendo al kiosco para comprar El Gráfico (todavía conservo el de Argentina campeón en México ‘86, el del Beto Alonso cuando le metio dos goles a Boca en La Bombonera con la pelota naranja, el de Argentinos Juniors campeón de América, y otros que no recuerdo). Y si la plata no alcanzaba, había que conformarse con la Sólo Fútbol, que estaba hecha como con papel de diario, pero traía unos pósters buenísimos… Todavía no existía Olé.
Ah… la Copa Libertadores se escuchaba por la radio. Todavía no existía Fox.
El tiempo pasó. La Revolución Productiva del Rey Carlo se nos vino encima. Y así fue como en la canchita que quedaba frente a las vías construyeron una concecionaria de Renault, re paqueta. Dejamos de jugar a la pelota. Y nos empezamos a ver cada vez menos. Pero un buen día el fútbol, y el Messenger, nos volvió a juntar.
Yo trabajo de periodista, en un medio dedicado al fútbol. Y él, un abogado treintañero, compra y vende jugadores mediopelo. Los compra barato, en Argentina. Y los vende en fortunas, a Malasia, a Chipre, a Rumania, a Emiratos Arabes…
A continuación, un copy-paste de una conversación que mantuvimos por Messenger.
SEBASTIAN dice:
Y en qué andás? algun nuevo talento en vista?
GER dice:
hace poco compré un pibe que la rompe. tiene 14 años, lo tengo jugando en Defe
SEBASTIAN dice:
posta??
GER dice:
sí, y ahora estamos viendo de meterlo en algún club de primera.
GER dice:
lo que pasa es que es todo un rollo, viste?
SEBASTIAN dice:
me imagino. tenés que coimear a medio mundo, no?
GER dice:
y, más o menos. mirá… yo lo pagué treinta lucas. de movida tenés que tener un contacto en el club para que hacerlo entrar, ahi ya te mordieron un diez por ciento.
GER dice:
despues el presidente que te muerde un veinte. el tecnico de turno, para que lo ponga de titular, te pide guita liquida o un porcetaje del pase… cuando lo queres vender, no te queda nada!
SEBASTIAN dice:
y claaaaro
GER dice:
viste cuando decis “cómo puede ser que este muerto juegue en primera?” bueno, ahi tenes la respuesta.
GER dice:
siempre es lo mismo, el presidente del club presiona al tecnico, metiendole jugadores que tiene que vender, y los tecnicos se terminan hartando y renuncian…
GER dice:
o si no es al reves, el tecnico pone a un muerto de titular porque un porcentaje del pase es suyo y obviamente quiere hacer negocio
SEBASTIAN dice:
claro, kiosquean
GER dice:
exacto! pero despues lo ves que sale del vestuario y habla de que “fue un partido dficil, de que en el segundo tiempo nos cerraron los caminos, bla bla BLA”, y en realidad al tipo ni le importa! esta ahi para rosquear!!! qué país de mierda, jajaja
GER dice:
fijate los tecnicos que pasan de un club a otro y, con el, se llevan cinco o seis jugadores, o porque son suyos de antes, o porque el club arreglo la deuda que tenia con el, o sea lo indemniza dandole jugadores
SEBASTIAN dice:
que loco, no? y pensar que cuando teniamos 12 años, los jugadores eran como superheroes para nosotros
GER dice:
viste? y ahora te das cuenta que es todo una fantochada. te da asco.
SEBASTIAN dice:
que desilusión. es como que te cuenten que los reyes magos son los padres, pero a los 30 años. jajajaja
GER dice:
jajajaja de una! qué bajón!
SEBASTIAN dice:
che, te dejo que esta por empezar un partido y lo tengo que seguir minuto a minuto
GER dice:
quién juega?
SEBASTIAN dice:
Lanús-Vélez
GER dice:
uhh que embole
SEBASTIAN dice:
jajajaa abrazo
GER dice:
abrazo
Hace ya algunos años se lo puede ver al famoso y mediático estilista Roberto Giordano alentando a las diversas selecciones argentinas en una Copa del Mundo o en Juegos Olímpicos.
El reconocido peluquero de celebridades, confeso fanático de Boca Juniors, se muestra en cada evento feliz y con una sonrisa de oreja a oreja vistiendo los colores albicelestes.

Giordano parecería que hace méritos para ser electo como el hincha argentino número uno. Pero, de verdad, ¿se puede pensar en Giordano como la personalidad destacada de nuestro país para representar al tablón, a la masa, al aguante?
El peluquero siempre está: en mundiales de fútbol, de básquetbol y de rugby; en la Copa Davis, en los Juegos Olímpicos gritando por Las Leonas, por los jugadores de voleibol, etcétera.
Si estás de acuerdo, “mové la cabeza” como sus modelos. De lo contrario, ¿a quién propondrías?
El debate está abierto.-