06/09/2010
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Archivo de Octubre de 2008

¡Como en el ‘86!

Miércoles, 29 de Octubre de 2008

Empezó el operativo retorno del ‘86. Primero lo primero: Diego DT. Atrás, en filita, llegan Bilardo, Troglio (colado del ‘90), Brown y el Checho Batista (¿volverá la momia de Rep a P12?).

La primera sensación, desde el corazón futbolero, es que se salda una deuda pendiente. Porque Diego hace rato que muestra su mejor versión (en términos generales y con todos sus matices) y porque, excepto Bianchi, ningún otro técnico hizo demasiados merecimientos más para ser el DT de la celeste y blanca.

Ahora, este desembarco ochentoso en el banco de la Selección deja varias para analizar.

Lo bueno:
a) Motivación. ¡A full! ¿Sabés lo que es que te dirija el más grande de todos los tiempos? Ya su sola presencia dispara un esfuerzo un extra para cualquier deportista. Diría que le debemos un par de medallas de los JJOO de este año.
b) Vestuario, experiencia y amor por la camiseta. Pocos tipos en la Tierra y en el planeta fútbol deben tener los años de vestuario que Diego tiene encima. A cualquiera de los que hoy juegan en la Selección, les tirás los años que Diego tiene de intimidad vestuaril, y se tiran abajo del Sarmiento un viernes a las 18:30hs. Con la llegada de Diego, se terminaron varias cosas. El vedettismo y las mariconeadas ya no van a tener cabida. “¿Barcelona no te deja viajar? Cambiate de club, nene. ¿Te duele la uña? Infiltrate. ¿Estás cansado? Corré igual”. Así era Diego. Y así van a tener que ser todos los que quieran estar en el equipo.
c) Camino allanado. Lo bueno de que Diego asuma ahora como DT, es que no tiene ningún torneo, tipo Copa América o Copa Kirin, que pueda despertar las ansias exitistas del público argentino y que, ante un fracaso, haga disminuir la confianza en el flamante DT.
d) Consenso. Todos los que acompañan a Maradona juntan un buen porcentaje de popularidad. Bilardo, por sus éxitos, su viveza, y su absoluta y divertida locura (claramente no por el juego que despliegan sus equipos); Troglio por su campaña con Gimnasia; el Checho por el Oro en los JJOO; y Brown… bueno… todos nos acordamos del Tata jugando la final del ’86 con el brazo metido en un tajo en la remera.

Lo malo:
a) Codigos reloaded. Creo en los códigos. Creo que toda actividad las tiene. Y también creo que toda actividad profesional debe ejercerse separando los códigos propios de la actividad, de los que surgen de la amistad con quienes se comparte esa actividad. Ya pasamos por la experiencia de no hacerlo y, personalmente, no creo que Diego tenga tan claro cómo separar las cosas. Lo averiguaremos cuando veamos si el Kun arranca de titular o en el banco, después de sus últimos bajos rendimientos.
b) Estabilidad. Inexistente. Así de claro. Las decisiones de Diego dependen mucho de su humor, y su humor no depende de factores que se puedan determinar con exactitud. Eso hace que las decisiones no sean las mejores y eso puede incluir su continuidad en el cargo. No estaría bueno que asuma el Checho en la mayor 15 días antes del mundial porque el hijo del Kun se cruzó con el nieto de Bianchi, amigo de Coppola, en el jardín de infantes.
c) Su relación con Grondona y la FIFA. Vayamos acostumbrándonos porque, de acá en adelante, cualquier derrota decorada con un penal mal cobrado, va a ser culpa de Blatter.
d) Un paso adelante, dos atrás. Sabemos que Diego puede ser amigo de Dios y del diablo, con la misma facilidad. Con Bielsa y Pekerman, la Selección había ganado en honestidad y trabajo (lo que se puede en este ámbito), y lo perdió con Basile. Bianchi lo ofrecía. ¿Diego?

Lamentablemente no se puede elegir al Maradona que tiene las 4 virtudes y descartar al que tiene los 4 defectos. Todas estas características lo definen como persona, como futbolista y, ahora, como DT. Ojalá que lo bueno prime, que lo malo no afecte y que lo que nos genera dudas, no vaya para el lado oscuro de la Fuerza. Sólo así la hinchada más bullanguera podrá cantar, con fundamentos: “volveremo’ volveremo’…”.

Se busca DT

Martes, 21 de Octubre de 2008

Se fue Basile y el cargo (entiéndase por puesto también) más codiciado y apetecido por todos los argentinos quedó vacante. El juego de nombres ya comenzó y la adivinanza tiende a crecer hasta que el 27/10 el presidente de la AFA, Julio Grondona, quizás anuncie quién será el sucesor en la Selección Argentina. Los tiempos los maneja él, nadie se lo impone. Para designar a Bielsa esperó seis meses.

El último jueves, luego de la dura caída ante Chile, por las Eliminatorias Sudamericanas, el Coco se hartó de que los jugadores no lo bancaran cuando los resultados no lo acompañaron y renunció. 

El primer nombre que surgió para reemplazarlo fue el de Miguel Angel Russo. Otros medios se inclinaron por Diego Maradona y, como tercera opción, apareció Diego Simeone, el DT del último campeón argentino.

Pero gran parte de la prensa se había olvidado de aquel que sonara muy fuerte en 2003, cuando renunciara Bielsa, y más tarde cuando hiciera lo propio José Pekerman, luego de la eliminación en los cuartos de final del Mundial de Alemania 2006. Sí, estoy hablando del señor Carlos Bianchi.

El Virrey no dirige hace dos años y medio (para ser más exactos desde el 12 de enero de 2006) y su última experiencia fue en el Atlético de Madrid, donde, según medios partidarios, su salida se debió a una mala relación con los referentes del plantel.

En la AFA sólo mencionó el nombre de Bianchi el vicepresidente primero de Boca, Juan Carlos Crespi. “Es el mejor candidato de todos los que se están nombrando, porque es un técnico ganador”, consideró. El resto de los dirigentes ven a Miguel Angel Russo como un candidato también fuerte para ocupar el cargo.

¿El Checho? Sergio Batista dirigirá en el amistoso del 19 de noviembre ante Escocia, en Glasgow, y luego continuará con la Sub 20. En los pasillos de la sede de la calle Viamonte circuló un rumore sobre el intento de suspender el partido, pero la gestión no se concretó porque ya hay entradas vendidas.

¿Será el turno de Bianchi? El ex DT multicampeón con Vélez y Boca hace tiempo que no dirige y el tiempo del regreso pasa por su cabeza. Dicen que su hijo, Mauro, habría comentado en la intimidad que su padre está con ganas de volver a trabajar. De la AFA no salió ninguna versión oficial, y habrá que esperar.

¿Grondona jugará su última carta (dice que en 2011, cuando concluya su séptimo mandato dejará el sillón) ante del retiro? ¿Podrán llegar a un acuerdo y dejar algunos egos de lado? Sólo ellos lo saben. Pero lo concreto es que Bianchi está decidido a dedicar las 24 horas del día a la Selección. Tendrá que olvidarse, al menos por un tiempo, de llevar a pasear a sus nietos.

Carlos tiene el respaldo de la gente, del pueblo futbolero. En todas las encuestas ue se hicieron en los últimos días, el Virrey ganó con más del 40 por ciento de los votos.

Pero hay que tener en cuenta lo siguiente:

El 19 septiembre de 2003, Grondona dijo: “Había pensado en Bianchi para reemplazar a Bielsa tras el Mundial de Corea y Japón 2002, pero no lo contraté porque si se lo sacaba a Boca me habría puesto a medio país en contra. Y yo no puedo perjudicar a los clubes”. Lo que omitió Grondona en ese momento fue que cuando se decidió la continuidad de Bielsa, en agosto de 2002, Bianchi estaba desocupado, ya que en el banco xeneize estaba… Oscar Tabárez.

La realidad es que Bianchi no quiere intermediarios, como ocurrió en 1998 y 2003, cuando Pedro Pompilio, por ese entonces vicepresidente de Boca, intentó convencerlo para que aceptara. Carlos quiere que Grondona se reúna con él y diagramar el proyecto a seguir cara a cara. Y, por supuesto, que él sea prioridad, y el mandamás no sólo se deje llevar por lo que piense la gente.-

Volvió el cabaret

Miércoles, 8 de Octubre de 2008

Diez años tuvieron que pasar. El “Esto parece un cabaret”, del pensador Diegus Latorreus, volvió a la República de La Boca. Aquella frase fue el tiro de gracia para una era nefasta del club Xeneize, que por aquellos años (1982-1998) lo único que disfrutaba era ganarle a River, porque de ganar títulos mejor no hablar.

Luego de esa histórica declaración, ante unos pocos periodistas, del ex-ídolo xeneize (luego odiado por sus gestos anti-Boca) dictaminó la defunción para una época de escasos logros (Supercopa 89, Apertura  y Copa Master 92, y Copa Nicolás Leoz 93), banderas negras, camisetas pintadas, administraciones financieras desastrosas, derrotas históricas (6-1 ante San Martín de Tucumán, 6-0 ante Gimnasia La Plata, entre otras), “Halcones y Palomas” y demás problemas.

Luego de esa frase otoñal de abril del 98 empezó el recambio. Ya había pasado la transición vía Carlos Bilardo y Bambino Veira y se empezaba a oler un “dar vuelta la página y a otra cosa”; un “borrón y cuenta nueva”, como suele decirse. Y así fue. Llegó Carlos Bianchi, llegaron los logros, se armó una base de jugadores que aún perduran en Boca, cambió la mentalidad del hincha boquense y, ayudado también un poquito por la fortuna, Boca se convirtió en dos años en el mejor equipo del mundo. ¿O alguien se atreve a discutir a ese equipazo que derrotó al Real Madrid en el 2000?

Boca siguió ganando y ganando y ganado absolutamente todo lo que se cruzaba en el camino. Se fue Bianchi, se temió lo peor (ese peor duró muy poco), el Virrey volvió, otra vez el equipo de La Ribera siguió obteniendo títulos y más títulos. Se volvió a ir el DT más ganador de la historia. Otra vez se temió lo peor. Pero, otra vez, ese peor duró poco. Basile trajo paz, La Volpe volvió a traer nerviosimo, pero Miguel Angel Russo volvió a dejar la casa en orden.

Hoy, diez años después, aquel “cabaret”  vuelve a abrir sus puertas para todo el club de azul y amarillo. Y sus “clientes”, Riquelme, Cáceres, Caranta, Ischia y Pompilio, vuelven a concurrir. Más de un hincha de Boca estará pidiendo que este “cabaret” genere lo mismo que generó aquel “burdel” de Latorre y compañía. Ojo, esto no quiere decir que Boca ganó todo por ese lío del 98. Pero lo que sí es cierto es que a veces cuando alguien (puede ser una institución, un equipo o una persona) toca fondo y resurge de las cenizas, sale a flote con todo y se pone mejor que nunca.

Quizás este problema, esta hecatombe que está viviendo Boca sea para mejor. Y sea el final de una era y el comienzo de otra. Como tiembla el mundo por las bajas en las bolsas de todo el globo también tiembla Boca. Un hombre entrado en años, un poco optimista por cierto, suele decir: “No hay mal que por bien no venga”. Pues habrá que creerle…

Maldita contratapa

Miércoles, 1 de Octubre de 2008

En exclusiva lanzamos la primera entrega de Los expedientes secretos de Supergol. Y qué mejor manera de empezar que con un tema bien fuerte: la influencia maligna que la contratapa del diario deportivo Olé ejerce sobre los eventos deportivos que en ella se mencionan.

A las pruebas nos remitimos.

  • Domingo 10 de diciembre de 2006

La previa:
Contratapa de Olé, entrevista al “Bicho” Marcos Gómez, como hincha de Boca y en su rol de Payaso Malaonda antes de la última fecha del Apertura.

Los hechos:
Boca pierde 1-2 con Lanús en la Bombonera, y como Estudiantes le gana a Arsenal 2-0 lo alcanza en la tabla de posiciones. Van a partido de desempate el miércoles 17 y el Pincha le sacaba el tricampeonato mano a mano con un cotundente 2-1.

  • Domingo 22 de junio de 2008

La previa:
Contratapa de Olé, entrevista a Mostaza Merlo antes de la última fecha del Clausura.

Los hechos:
Colón le gana 1-0 y la Academia queda condenada a jugarse la permanencia en primera división ante Belgrano de Córdoba.

  • Domingo 29 de junio de 2008

La previa:
Contratapa de Olé, entrevista a Mario Bolatti -ex volante central de Belgrano- antes del partido decisivo entre el Pirata y Racing por el ascenso a Primera División.

Los hechos:
La Academia sufre pero gana 1-0 y se asegura su lugar en primera un año más. Belgrano se queda en la B Nacional.

  • Domingo 28 de septiembre de 2008

La previa:
Contratapa de Olé, entrevista a Guillermo Barros Schelotto antes del clásico de la Plata entre Gimnasia y Estudiantes.

Los hechos:
Gimnasia vuelve a penar ante su archirrival y pierde su quinto clásico al hilo: 1-3 y con un jugador menos.

Desde este humilde blog no creemos, y además rechazamos los motes de piedra, mufa, y jettatore que se suelen ajudicar a personas y entidades con peligrosa liviandad en el ambiente del fútbol. Pero en este caso, la evidencia nos supera.