06/09/2010
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Archivo de Enero de 2010

La manía de comparar

Viernes, 8 de Enero de 2010

Si hay algo que distingue a los argentinos es la obsesión por querer comparar situaciones, estados de ánimo, momentos de la vida cotidiana y demás, todo el tiempo. Y el fútbol no es la excepción. Es más, en este deporte los hinchas y periodistas nos encaprichamos en contrastar equipos y jugadores de la actualidad con otros del pasado.

Para ejemplificarlo basta con repasar lo que sucede con el fenómeno Lionel Messi y su permanente sombra con lo que fue Diego Armando Maradona. Este último es considerado como el mejor futbolista de todos los tiempos y, para muchos, el otro es el más destacado de la actualidad y va camino a ¿superar, alcanzar? a Diego.

El Mundial que ganó Argentina en 1986 se debió, en gran parte, al aporte de Maradona. Fue y es tan grande la imagen de Diego con la pelota dentro del campo y tan pequeño lo que dejaron las generaciones posteriores que los argentinos necesitamos que surja un nuevo Maradona, que aparezca alguien capaz de salvarnos y devolvernos a la gloria internacional, a primera plana. Alguien que ponga a la Argentina en boca del mundo por una nueva consagración.

Y el apuntado para cumplir dicha tarea es el hombrecito del Barcelona. No porque él quisiera asumir dicho rol sino porque permanentemente los medios de comunicación se fijan y contrastan lo que hace dentro del campo de juego con lo que causaba Diego.

Al reproducirse las imágenes en la televisión acerca de goles y jugadas de uno y otro, el hincha argentino empezó a ir al Monumental a ver a la Selección para esperar que Messi eluda a todos los contrarios y convierta. El hincha argentino comenzó a mirar el partido por TV esperando que le pasen la pelota a Messi en mitad de cancha para que él solito llegue el gol.

Es por eso que cuando la Pulga no logra amagarse a los seis rivales, no puede gritar o tiene un regular desempeño, las críticas caen como agua en catarata. A esto se le agrega que al momento de regresar a Barcelona para jugar con su equipo Messi casi siempre la rompe o es noticia por la diagonal y el zurdazo que le permitieron al conjunto catalán ganar el encuentro o alguna Copa.

Comparar es sólo un juego. No sirve para nada más. Lo que un jugador hizo hace 20 años no puede ser contrastado con lo que otro hace ahora. Los tiempos son diferentes y las presiones van en aumento. A Messi se le tira encima la responsabilidad de ser como Maradona, cuando en realidad Maradona hubo, hay y habrá uno solo.

Voces de protagonistas:
- Diego lo dijo: “Él va a ser Messi, ni mejor ni peor, va a ser Messi”.

- La Pulga reconoció: “No creo que haya uno mejor que él”.

- Beckham consideró: “Es el futbolista más parecido a Maradona que haya existido jamás. Juega incluso con la misma pasión”.

- El Doc Bilardo aseguró: “Es inútil comparar a Messi con Maradona, porque un jugador como Diego no nacerá nunca más”.

- La gente opinó: según una encuesta en Supergol.com, el 55.25% cree que aunque Messi sea figura y campeón en Sudáfrica no podrá superar a Maradona. El 44.75% restante, sobre 1057 votos, piensa que se convertiría en el mejor de la historia.